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ELMUNDO OPINA
Tendrán que apearse del burro
Los trece aspirantes a Can Domenge
tendrán que modificar los proyectos
presentados ya que ninguno de ellos
contempla la existencia de la acequia d'en
Baster. Y no la contemplan, claro está,
porque el Consell la ocultó deliberadamente
en el pliego de bases de la licitación de
la parcela pública. Pero esta acequia parte
en dos el solar bloqueando su única salida
posible. De oficio pues, tendría ahora que
anular el Consell la convocatoria,
asumiendo los daños y perjuicios que puede
haber causado a los concursantes, y volver
a convocarlo, aunque no se sabe si se
apearán del burro y asumirán el fallo. En
todo caso, de no hacerlo, los edificios no
podrían obtener licencia municipal de obra
ya que en ésta se exige que sean respetados
los elementos patrimoniales declarados como
BIC, tal como exige la ley. Se pongan como
se pongan, pues, no les quedará más remedio
que subsanar las deficiencias,
convocar un nuevo concurso, so pena de que
no se pueda construir hasta que todo quede
resuelto. Este caso muestra cuánto distan
Cirer y Munar. La primera opta por proteger
el patrimonio y velar por la legalidad. Y
lo hace desde un cargo que ostenta de forma
legítima porque así lo han decidido los
ciudadanos. En el lado opuesto está una
Munar que arrasa con el patrimonio, con las
leyes y que tiene poder de forma legal,
pero ilegítima. La inmensa mayoría de
ciudadanos no quiere verla donde está.
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