M. A. RUIZ
PALMA.- El ex
presidente de Esquerra Republicana de
Catalunya (ERC) en Baleares, Tomeu Mestre,
está próximo a la operación diseñada por la
Unión Obrera Balear (UOB), controlada por
los sectores del nacionalismo radical, para
abortar en el último minuto la reelección
del catedrático menorquín Llorenç Huguet
como presidente de Sa Nostra.
Durante
la etapa del Pacte, Miquel Capellà colocó
en noviembre de 2002 a Bartomeu Mestre como
jefe de Recursos Humanos, con el fin de
apaciguar las relaciones con este sindicato
y garantizarse una cierta paz social en la
entidad.
Tal como confirmaron ayer a
EL MUNDO/El Día de Baleares fuentes
oficiales de esta formación política,
Mestre fue presidente de Esquerra
Republicana de Catalunya (ERC) en las Islas
entre octubre de 1992 y 1994, y en las
elecciones generales de 1993 encabezó la
candidatura de este partido por Baleares al
Congreso de los Diputados.
Bartomeu
Mestre presentó la dimisión como jefe de
Recursos Humanos hace escasas semanas, para
evitar que levantara suspicacias en la
plantilla la candidatura a la presidencia
de Sa Nostra presentada por su compañera,
Margalida Barceló, quien el pasado mes de
diciembre se incorporó al consejo de
administración de la entidad en
representación de los trabajadores. Un
puesto que hasta entonces venía ocupando
Francesc Simón, otro de los más activos
militantes de la Unión Obrera
Balear.
Margalida Barceló era
consciente de que sus posibilidades de
convertirse en presidenta de Sa Nostra eran
nulas, salvo que lograra retirar de la
carrera a Llorenç Huguet, quien asumió el
cargo bajo la legislatura del Pacte pero
contaba con el pleno respaldo del Govern (y
de la mayoría del consejo de
administración) para desarrollar un nuevo
mandato.
Con este objetivo, el
sindicato único logró forzar el pasado
jueves, 24 horas antes de que tuviera lugar
la votación, un dictamen del Comité de
Etica de Sa Nostra, según el cual Huguet
habría vulnerado el artículo 44 de los
estatutos de la entidad, según el cual el
presidente sólo puede cobrar una
remuneración si es aprobada previamente por
la asamblea.
Un 'error
administrativo'
Tal como ha
afirmado este diario, el consejo de
administración de Sa Nostra aprobó en
septiembre de 2003 por unanimidad (por
tanto, también con el apoyo del entonces
representante de la plantilla, Francesc
Simón), el convenio con la Fundación
Universidad Empresa por el cual Huguet
cobró una retribución neta de 40.000 euros
en 2004.
El acuerdo fue comunicado
tanto al Govern como al Banco de España,
que no plantearon ninguna objeción, pero
efectivamente no fue ratificado por la
asamblea general, un «olvido
administrativo» que el director general
Pere Batle se propone subsanar en la
convocatoria del próximo mes de marzo para
despejar cualquier duda sobre la
honorabilidad de la actuación de Huguet. El
compañero de Margalida Barceló, Tomeu
Mestre, está bien relacionado con los
círculos nacionalistas radicales, aunque ya
no milita en ERC. Pese a las críticas que
ha provocado su gestión, nadie cuestiona su
carácter trabajador y su honestidad.