MARIONA CERDÓ
PALMA.- El año 2005
pasará a la historia por ser uno de los más
fríos de las últimas décadas. Según el
Centro Meteorológico de Baleares, la
temperatura media de 2005 ha sido un grado
más baja que la registrada en los últimos
tres decenios. Las nevadas de principios de
año y el frío que ha imperado en noviembre
y diciembre son los responsables del
descenso, que marca un punto de inflexión
en la tendencia de las temperaturas en los
últimos años.
Así lo aseguró ayer en
declaraciones a COPE el especialista en
climatología y responsable del Centro
Meteorológico José Antonio Guijarro, que
explicó que las altas temperaturas
registradas durante mayo, junio y julio de
este año no han podido compensar el frío de
los meses de enero, febrero, marzo,
noviembre y diciembre. En febrero, se
registraron 2,5 grados menos que en los
últimos años y en enero y marzo un grado
menos.
A pesar de ello, se espera que
los termómetros sigan subiendo en los
próximos años, de acuerdo con las
predicciones de los meteorólogos, que
pronostican un calentamiento constante de
las temperaturas a causa del cambio
climático. Así lo aseguró el también
responsable de climatología del Centro
Meteorológico de las Islas, Agustí Jansà,
que calificó la bajada de las temperaturas
en 2005 como una «oscilación» o una
«fluctuación» dentro de una tendencia
general de calentamiento.
Según
Jansà, el año que termina hoy no rompe la
tendencia, ya que la subida de las
temperaturas «no es lineal» y sólo puede
apreciarse a largo plazo, después de
observar los resultados obtenidos año tras
año. El especialista en meteorología
defendió que el calentamiento global a
causa del cambio climático «existe» y está
demostrado y que los datos de este año
constituyen «un diente de sierra» en la
estadística de las temperaturas en las
Islas.
Además, explicó que el mes de
agosto también ha sido más frío que en los
últimos años. Una situación contraria a la
que se vivió en mayo y junio, que según
Guijarro, fueron más cálidos de lo normal.
El mes de junio fue un grado más caluroso
que en las últimas tres décadas.
El
meteorólogo también se permitió un detalle
nostálgico y aseguró que los meses
invernales de este año «recuerdan los
gélidos inviernos que vivieron nuestros
abuelos» y que ya prácticamente se habían
olvidado a causa de la elevación de las
temperaturas de las últimas
décadas.
En cuanto a la tendencia de
calentamiento global referida por Jansà, lo
cierto es que la temperatura media de
Baleares ha aumentado 1,1 grados en tan
sólo siete años. El Informe Económico y
Social de las Islas Baleares, elaborado por
Sa Nostra, certifica que la temperatura
media registrada en las Islas en 1996 fue
de 16,9 grados, mientras que en 2003
ascendió a 18 grados.
Mallorca es la
Isla con un aumento más significativo de
las temperaturas. Pasa de 16,1 grados a
17,4 en siete años, un incremento de 1,3
grados. Mientras tanto, Menorca y Eivissa
registran, respectivamente incrementos de
1,1 y 0,9 grados entre 1996 y 2003.
Las temperaturas son más cálidas en
las islas menores. En Menorca, se
registraron de media 16,9 grados en 1996 y
18 grados en 2003. Por su parte, la
temperatura media de Eivissa en 1996 fue de
17,9 grados y en 2003 de
18,8.
Menos
diferencias
A juzgar por el
gráfico que adjunta el informe de Sa
Nostra, las temperaturas de las tres islas
tienden a unificarse a lo largo de los
años. De esta manera, mientras que hace
diez años había una diferencia de entre 0,8
y 1 grado entre las temperaturas de las
distintas Islas, en 2003 el intervalo se
reduce a unos 0,7 grados.
El motivo
reside en el hecho que las temperaturas más
altas, las de Eivissa, se han mantenido más
constantes en los últimos años y las más
bajas, las de Mallorca, son las que más han
aumentado. Por ello, se produce un
acercamiento significativo entre las Islas
en lo que a temperatura se
refiere.
Los datos difundidos por Sa
Nostra se basan en las informaciones
recogidas por el Centro Territorial de
Baleares del Instituto Nacional de
Meteorología. Las temperaturas fueron
registradas en los aeropuertos de Mallorca,
Menorca y Eivissa. El puerto de la Savina,
en Formentera, sólo dispone de información
a partir del año 2001, por lo que sus datos
no se han tenido en cuenta en esta
información.
El Informe Económico y
Social de Sa Nostra atribuye el aumento de
la temperatura a la ola de calor que asoló
Baleares durante los meses de verano de
2003. Por su parte, científicos como el
profesor de la UIB Romualdo Romero
constatan que este aumento coincide con las
consecuencias que se prevé tendrá el cambio
climático.
Por otra parte, la bajada
de las temperaturas en 2005 consolida el
descenso ya registrado en 2004, año en el
que los termómetros marcaron una
temperatura media de 0,5 grados menos que
el año anterior.