MADRID.- Baleares y Canarias son los
lugares donde el crimen organizado «está
golpeando más», aseguró ayer el ministro de
Justicia, Juan Fernando López Aguilar, en
la presentación del Organo Centralizado de
Prevención de Blanqueo de Capitales (OCP).
Este nuevo organismo es una
«herramienta básica» para la lucha contra
el crimen organizado y el lavado de dinero,
aseguró.
López Aguilar se pronunció
de este modo en la rueda de prensa en la
que se presentó oficialmente este nuevo
órgano, que tuvo lugar en la sede del
Consejo General del Notariado (CGN) y a la
que también acudieron, entre otros, el
presidente de esta institución, José
Marqueño, y la directora general del Tesoro
y Política Financiera, Soledad Núñez.
El OCP, que estará formado por
personal especializado, permitirá a los
notarios, según dijo Marqueño, colaborar
«más eficientemente» en la lucha contra la
delincuencia internacional, ya que
informarán a éste de las operaciones con
indicios o sospechas para que analice los
datos y lo comunique a su vez las
autoridades policiales o judiciales
competentes.
EL OCP se compone de
dos unidades, una de ellas de análisis, que
estará constituida por personal
«absolutamente especializado», y la otra,
de procedimiento, que permitirá la
formación continua tanto de los notarios
como del personal de las notarías sobre
esta materia.
«Los notarios no somos
expertos en localizar blanqueo de
capitales, por eso ponerlo en manos de
personal especializado en esta materia hará
nuestra colaboración más eficiente»,
aseguró el presidente del CGN.
Los
notarios deberán comunicar al OCP no sólo
consultas previas de operaciones que les
pudieran hacer, sino también aquellas
operaciones de las que sospeche, en función
de unos parámetros que respondan a una
serie de indicadores de riesgo.
Cuanto mayor sea el número de
indicadores de este tipo por operación,
mayor sospecha recaerá sobre la operación.
Así, el OCP pondrá en común todos
los datos emitidos por las 3.000 notarías
españolas y los comunicará y centralizará
automáticamente para analizarlos y ponerlos
a disposición de las autoridades.
Con la puesta en marcha del OCP «se
podrá detectar aquello que el notario desde
la soledad de su despacho no puede
detectar», dijo Marqueño.
La
creación del OCP, según señaló el titular
de Justicia, es una consecuencia directa
del Real Decreto 54/2005 del pasado 21 de
enero, que delimitó, de manera «más
específica» que las legislaciones
anteriores, la colaboración de los notarios
en la lucha contra el blanqueo de capitales
y el crimen organizado.
«Es un nuevo
órgano que sirve a un objetivo primordial
que es el de la lucha contra el crimen
organizado y el blanqueo de capitales»,
dijo López Aguilar, quien añadió que
«merecía la pena poner en valor esta nueva
herramienta» para acabar con este tipo de
delitos.
Según López Aguilar, en
España el sector inmobiliario supone «un
riesgo mayúsculo» en este tipo de delitos,
de los que no facilitó cifras, aunque
aseguró que su número es «astronómico».
«El mundo del crimen organizado no
sólo es dinámico, sino que es truculento y,
sobre todo, donde más está golpeando es en
las islas Baleares y en las Canarias»,
comentó el ministro de Justicia.
La
directora general del Tesoro, Soledad
Núñez, expresó el «total apoyo» del
Ministerio de Economía a este nuevo órgano,
que al ser centralizado facilitará el cruce
de datos entre distintas oficinas, lo que
aumentará la eficiencia de la lucha contra
el blanqueo de dinero.
Asimismo,
Núñez aclaró que los notarios y las
instituciones financieras no son sujetos
obligados a facilitar información por ser
sospechosos de colaborar en el blanqueo de
dinero, sino porque a veces pueden ser
utilizados para estos fines, con el
consiguiente daño para su reputación.