PALMA.-El sindicato de la Confederación
de Comisiones Obreras (CCOO) lanzó ayer la
acusación sobre la Guardia Civil de que
este cuerpo acosa a los vigilantes de
seguridad del aeropuerto de Palma, al
tiempo que aseguraba que agentes del
Instituto Armado denuncian ante la
Delegación del Gobierno el comportamiento
de estos profesionales con el único
argumento del «valor probatorio» de sus
declaraciones, informa Efe.
A
través de un comunicado oficial, el
sindicato señala que las denuncias de los
guardias civiles se convierten en sanciones
económicas que oscilan entre cantidades de
90 y 3.000 euros, las cuales sólo pueden
ser recurridas mediante un contencioso
administrativo. Tal proceso resulta
bastante más costoso que las multas.
CCOO expone que ha mantenido varias
reuniones que han resultado «infructuosas»
con la Delegación del Gobierno en Baleares
con el objetivo de que se produzca una
mediación efectiva y beneficiosa para ambas
partes entre el Instituto Armado y los
vigilantes privados.
CCOO ha llevado
a cabo esta acción con el fin de «evitar un
enfrentamiento directo», la cual cosa
podría acarrear «una merma de las medidas
de seguridad», con los efectivos de ambas
partes más pendientes de observar la
actuación de los otros que de los posibles
riesgos existentes.
La central añade
que las sanciones deberían ser impuestas
por la empresa contratante, tal como se
recoge en el convenio colectivo, y en
ningún caso por los cuerpos de seguridad
estatales.
El sindicato Comisiones
Obreras añade además que ha empezado a
estudiar un calendario de movilizaciones
para protestar por la «pasividad» ante este
acoso de Trablisa, concesionaria del
servicio de seguridad del aeropuerto, y la
empresa pública Aeropuertos Españoles y
Navegación Aérea (AENA).