LORENZO MARINA
PALMA.- Los dos
implicados en la trama balear de la mafia
china quedaron ayer en libertad con cargos.
Tras prestar ayer declaración ante el
titular del Juzgado de Instrucción número 2
de Palma, el juez Juan Ignacio Lope Sola
ordenó la puesta en libertad con cargos de
los dos detenidos.
Así, Yongyi Y.L.,
de 44 años, y Baoting L., de 35 años,
fueron puestos ayer a disposición judicial
por los agentes de la Brigada de
Extranjería. Al parecer, los empresarios
estaban relacionados con otros ciudadanos
chinos con papeles falsificados en
Valencia. El juez apreció el arraigo en
Baleares de los dos detenidos y, acto
seguido, ordenó su puesta en
libertad.
La operación conjunta
contra el tráfico de personas para su
explotación laboral se inició hace un mes.
La Brigada Central de Extranjería del
Cuerpo Nacional de Policía -en estrecha
colaboración con sus homólogas en Valencia
y Baleares- iniciaron las
pesquisas.
Las primeras indagaciones
desvelaron la presunta implicación de
varias funcionarias de la Oficina Unica de
Extranjeros de Valencia. La mujer china Qun
Ye P., de 35 años y conocida por
Cristina, y la española María B.B.,
de 49 años, acudían casi a diario a la
Oficina de Extranjeros de
Valencia.
Documentación
No tenían problema alguno para conseguir la
documentación que solicitaban. La
familiaridad en el trato con algunas
funcionarias de esta entidad despertó
también las sospechas de los
investigadores.
El padre de Qun ye,
Yongyi, fue detenido en Palma. Este era el
encargado de facilitar a su hija los datos
de los ciudadanos chinos que estaban
dispuestos a venir a trabajar en
España.
El modus operandi de
esta organización consistía en la
tramitación de expedientes de ciudadanos
chinos que se encontraban en su país.
Aparentemente, la documentación cumplía los
requisitos de la Ley de Extranjería. En
realidad, se trataba de una forma de
promover la introducción ilegal de chinos
en España.
Una vez que se encontraban
en España, se dedicaban al tráfico de seres
humanos como mano de obra
clandestina.
La organización manejaba
ofertas de empleo para trabajos de difícil
cobertura. Los chinos explotados nunca
efectuaban dicha actividad
laboral.
Gracias a la presunta
connivencia de tres funcionarias de la
Oficina de Extranjeros de Valencia, el
trámite contaba con resolución favorable.
Entre los detenidos se encuentra María
Julia L. L., de 56 años, y máxima
responsable de esta oficina. También
actuaron en esta trama, supuestamente, las
funcionarias María Isabel P.C., de 48 años,
y Carmen Liliana V.F., de 45
años.
Todas las solicitudes que le
presentaba Qun Y.P. eran resueltas
favorablemente. De hecho, María Julia L.L.
se dedicó de forma casi exclusiva a la
tramitación de la documentación que Qun y
María le presentaban.
La hija de
Yonyi, Qun, era conocida en la organización
como la «jefa de tramitación de
expedientes». Las llamadas que recibía de
ciudadanos chinos era continua. Bien le
solicitaban documentación o que
arreglara algún permiso no
concedido. Dicho y hecho.
En Palma
fueron detenidas 14 personas cuando acudían
a las empresas de Yongyi. Fueron arrestadas
por presunta infracción de la Ley de
Extranjería. También fueron identificados
en Palma otros 19 chinos cuando acudían a
estas empresas.
Además, los
investigadores tomaron declaración en Palma
a otros ocho ciudadanos chinos cuya
documentación había sido expedida en
Valencia. El hijo de Yonyi, Zike, y Yong H.
también fueron detenidos por la policía en
Palma.