ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.- La
Guía Durán divide a los diferentes
tipos de jóvenes bajo las siguientes
denominaciones: «Las vírgenes suicidas; los
príncipes y las princesas; los miedosos;
los ansiosos; los ingenuos; y las lolitas y
lolitos». Según este manual editado por el
Ayuntamiento de Palma, los adolescentes se
enfrentan a su «primera vez» ubicados en
uno de estos arquetipos.
En este
sentido, «las vírgenes suicidas son
aquellas jóvenes sin mucha autoestima que a
pesar de que todavía no se sienten
preparadas, deciden lanzarse al precipicio
de la primera vez». Con esta estrategia,
«creen que así evitarán sentirse criticadas
o excluidas y podrán ser como piensan que
son el resto de las jóvenes del
mundo».
Las «frases que las delatan»
suelen ser «todos ya lo han hecho menos yo;
no soy normal; ¿qué pensarán de mí si no lo
he hecho?; creerán que soy una estrecha; o
si le digo que no se irá con
otra».
En el caso de los «príncipes y
de las princesas» nos encontramos que
«tienen expectativas poco reales de la
relación sexual con coito». Según la
publicación municipal, «han idealizado la
primera vez y piensan que será como se
muestra en el cine: encuentros sexuales
rápidos, un orgasmo compartido y, al final,
mil cohetes». «En estas fantasías no
aparecen los preservativos ni ningún otro
método anticonceptivo». Y añade el manual
que «cuando los soñadores creen haber
conocido a su príncipe o princesa, ponen
fecha a la cita». Y a partir de ahí, «si no
resulta tal y como esperaban, se sienten
decepcionados».
Más
prototipos
Por su parte, «los
miedosos» son aquellos que «tienen ganas,
creen que están preparados, pero sienten un
no sé qué en el cuerpo que les
intranquiliza». Y lo mismo les ocurre,
según Cort, «cuando hacen alguna cosa
importante en su vida». Temores típicos de
estos jóvenes son los asociados «a no dar
la talla; a eyacular antes de tiempo; a que
no salga bien; a que se note que soy
virgen; o al embarazo».
«Los ansiosos
se plantean qué hay que hacer, cómo, dónde,
quién comienza, quién acaba, qué botón pone
en marcha el fuego y cuál lo acelera y
apaga. Como si fuera una receta de cocina»,
prosigue la Guía Durán. En lo que
respecta a «los ingenuos», según apunta el
Consistorio, «han tenido una educación
afectivosexual pobre y no tienen más
información que la que les han explicado
sus amigos».
Por último, «las
lolitas y lolitos són jóvenes que se creen
que lo saben todo sobre la sexualidad y
que, en realidad, tienen las mismas dudas
que el resto».