El presidente del Mallorca, Vicente Grande, ha encargado al arquitecto Lamela un audaz proyecto en torno al campo de Son Moix con tres torres –una de 30-40 plantas y las otras dos de entre 10 y 12 plantas– amén de un centro comercial de 40.000 metros cuadrados en su entorno. Todo ello ayudaría al Mallorca en sus proyectos deportivos. Sin duda, es una obra de envergadura y un buen proyecto para la ciudad siempre que se haga todo dentro de la legalidad urbanística. Al final, Cort tendrá la última palabra. Por otra parte, Lamela ya ha trabajado en Palma: es el autor de buena parte de los edificios del Paseo Marítimo que estrenaron el efecto pantalla de cemento que provocó la escalada edificatoria hasta Génova.
El macroproyecto de Grande tiene un pero, 40 son excesivas plantas, pero cierta legitimidad teniendo en cuenta que no pide nada que no se haya consentido a otros clubes de Primera en forma de aprovechamientos urbanísticos.