MARCOS TORÍO
PALMA.- «Valgo más
por lo que callo que por lo que cuento»,
asegura Jaime Peñafiel. Y eso que nunca se
muerde la lengua ni deja que nadie le tape
la boca. Desterrados los pelotas y
cortesanos, él es la prueba de que a la
monarquía se le puede tratar con el mayor
de los respetos, pero siempre mirándola de
frente. El público no es ajeno a esa
actitud independiente y al hecho de que la
veteranía es un grado -más de 40 años de
periodismo le avalan-, por eso, la novena
edición de EL FORO de EL MUNDO revalidó un
éxito que se repite propuesta tras
propuesta, esta voz con Peñafiel como
estrella absoluta.
Las entradas se
agotaron hace días. Pocas jornadas
estuvieron disponibles y el reflejo estaba
ayer en el hotel Melià Victoria, lleno
hasta la bandera con 700 personas atentas a
todo lo que decía explícitamente Peñafiel,
a todo lo que podía leerse entre líneas y
con una gran curiosidad por conocer cuántos
secretos esconde su silencio. Lo que calla,
vamos. Pero habló y mucho sobre el tema de
la conferencia, listo para despertar
interés desde su título: La ginecología
de las borbonas y consortes.
El
asunto está en boca de todos, sobre todo,
teniendo en cuenta el reciente
alumbramiento de la primera hija de los
Príncipes de Asturias, Leonor. Letizia
Ortiz, consorte plebeya y divorciada -los
adjetivos son importantes para Peñafiel-,
se perfila como la próxima reina de España
y el periodista no duda en decir todo lo
que piensa sobre el papel que desempeña, el
que le tocará desarrollar y sobre su misión
de proveer a la Corona de
herederos.
De momento, Letizia y el
Príncipe Felipe ya han dado el primer paso
y Leonor asegura la sucesión, siempre y
cuando lo reconozca la Constitución.
La relación entre Letizia Ortiz y
Jaime Peñafiel ha trascendido lo puramente
profesional para adentrase en algo de
interés mediático inmediato. Si hay una
opinión que a la asturiana le interese es
la del periodista andaluz. Otra cosa es que
esté de acuerdo o que siga sus consejos.
Ella ha abandonado las filas del reportero
y ve los toros del periodismo -a veces
embisten- desde la barrera de su condición
de Princesa de Asturias. Conocidas son las
ocasiones en las que Letizia ha pedido
explicaciones a Peñafiel por alguno de sus
comentarios. Ambos se siguen de cerca los
pasos y la relación es buena.
La
conferencia del autor de A golpe de
memoria o de Los tacones de
Letizia no sólo se centró en la
actualidad -las Infantas son madres de seis
hijos- sino que retrocedió en el tiempo
para desarrollar el tema de la noche.
Una vez terminada la conferencia,
dio comienzo la cena-coloquio restringida
en la que, a la llegada de los postres,
Peñafiel se vio desbordado por preguntas de
los asistentes.
EL FORO de EL MUNDO
cambiaba ayer de tercio y daba muestras,
una vez más, de la pluralidad de temas que
aborda y de personajes que invita para
participar. Jaime Peñafiel recibía un
relevo metafórico que tenía forma de balón,
el que le lanzaban los anteriores invitados
a los encuentros de este periódico: Joan
Laporta y Florentino Pérez. Las claves
desveladas del fútbol dieron paso a las
respuestas directas del cronista
real más famoso. ¿Asistiría Letizia
a una de sus charlas?