M. A. RUIZ
PALMA.- «El hombre que
más sabe de la institución española de la
que menos se sabe porque todos callan». Así
presentó anoche a Jaime Peñafiel el
director de EL MUNDO/El Día de Baleares,
Eduardo Inda, antes de dar paso a la
conferencia ofrecida anoche en el hotel
Gran Melià Victoria.
Durante su
presentación, Inda advirtió que «lo peor
que le puede ocurrir a la hasta ahora
eficiente Monarquía española es,
precisamente, que se oculte todo. Más que
nada, porque cuando esto sucede el efecto
bumerán está más que asegurado en forma de
permanente chismorreo y eterno cabreo
ciudadano».
«La monarquía», afirmó,
«no puede ni debe seguir siendo una isla en
este océano de libertad de expresión en el
que nadamos todos. Por su propio bien, hay
que hablar de ella porque, si no, se irá
anquilosando. Y ya se sabe, cuando se
anquilosa algo, termina muriendo de
éxito».
El director de EL MUNDO/El
Día de Baleares glosó la trayectoria de
Jaime Peñafiel, quien a lo largo de las
últimas décadas ha entrevistado a
personajes que ocupan un lugar propio en la
historia, como el Sha de Persia, el difundo
emperador de Japón Hirohito, el antropófago
sátrapa centroafricano Bokasa o el Rey
Carlos Gustavo de Suecia. Pero recordó
también una parte de su carrera profesional
desconocida para muchos de quienes hoy le
consideran el rey indiscutible de la prensa
del corazón: su trabajo como reportero de
guerra en conflictos como la guerra de
Corea en los años 50 o la de
Argelia.
Las amistades
peligrosas
Valiente, visionario y
veterano. Estas son las tres virtudes que
Eduardo Inda destacó en la personalidad del
conferenciante. Valiente, por haber roto
junto a Pedro J. Ramírez y Jesús Cacho «el
pacto tácito de silencio que durante
ventipico años ha mantenido a la Familia
Real ajena a las reglas del juego que rigen
en todos los países democráticos en los que
se puede informar de todo y de todos, con
la condición, simple y exclusivamente, de
que se diga la verdad».
Una regla de
oro que Peñafiel ha cumplido a rajatabla
durante toda su trayectoria. Algo que le ha
costado «más de una, más de diez y
seguramente más de cien broncas de la Casa
del Rey», recordó Inda, «¿cuántos
periodistas españoles, y no digamos ya
cuántos políticos osan pedir públicamente
explicaciones sobre las inescrutables
cuentas y finanzas de la Casa Real o sobre
las amistades peligrosas del monarca?».
Visionario, porque Peñafiel fue uno
de los primeros periodistas que pronosticó
«lo que a día de hoy no parece probable
pero tampoco imposible: el fin de una
monarquía parlamentaria, la española, que
en términos generales ha funcionado mejor
que bien. Entre otras cosas, porque trajo
la democracia a España cuando perfectamente
podía haber seguido operando bajo las
premisas de la dictadura». Al respecto,
Inda recordó que según la reciente encuesta
publicada por EL MUNDO/El Día de Baleares,
entre los españoles de 18 a 29 años ya hay
más republicanos que monárquicos y el 68%
de los consultados considera que la
Monarquía nos sale demasiado
«cara».
Y veterano, por su dilatada
trayectoria profesional y su incansable
vocación. «No creo que valga más por lo que
calla que por lo que cuenta», afirmó
Eduardo inda, «Jaime Peñafiel es
precisamente oro puro porque dice lo que
todos piensan y todos callan por ese miedo
escénico que le entra a Juan Español cuando
se pronuncia la palabra Rey o Familia
Real».