LUIS ANGEL TRIVES
PALMA.- La
derrota frente al Athletic de Bilbao,
además de ser dolorosa por significar la
pérdida de tres valiosos puntos, mostró al
peor Mallorca de la temporada, sin
mordiente en ataque y con evidentes lagunas
en defensa. El partido del pasado sábado en
Son Moix era el tercero de los cuatro
encuentros consecutivos que el Mallorca
debía librar con sus rivales directos. El
balance es, más bien, paupérrimo. El equipo
de Cúper ganó en el Ramón de Carranza al
Cádiz, pero con buena dosis de fortuna y
gracias a un gran gol de Arango que sirvió
para desequilibrar la banlanza. Por
desgracia, esos tres puntos han quedado
solapados después de dos partidos que el
Mallorca ha saldado con sendas derrota,
cortando de raíz el atisbo de reacción
apuntado a principios de
noviembre.
El encuentro de Montjuic
frente al Espanyol sirvió para confirmar un
dato más que preocupante y que viene siendo
la tónica de esta temporada: en cuanto el
equipo encaja un gol, se descompone
inevitablemente, si bien en la primera
parte contra los de Miguel Angel Lotina los
bermellones depararon una actuación más que
correcta que se truncó en cuanto el
Espanyol marcó, casi consecutivamente, sus
dos tantos.
El encuentro del sábado
frente a los bilbaínos acabó siendo un
espectáculo insulso que se resolvió merced
a la falta transformada por Luis Prieto al
comienzo de la segunda parte, y que volvía
a dejar al Mallorca con su casillero
anotador a cero, tal como también ocurrió
en Montjuic.
Por suerte, los
resultados de los rivales directos en la
lucha por la permanencia han acompañado y
el equipo que dirige Hector Cúper
continuará sin entrar en zona de descenso.
Al preparador argentino le queda una larga
semana de trabajo antes de la crucial del
próximo domingo en Mendizorroza ante el
Alavés, otro de los adversarios enfrascados
en la batalla por la salvación. Cúper
deberá insistir en la mejoría apuntada el
Cádiz y, anteriormente, frente a Celta,
Sevilla y Rácing, en la que tuvo mucho que
ver la recuperación de cierta seguridad
defensiva que coincidió con la
incorporación de Mark Iuliano en el centro
de la defensa. Tuzzio y Potenza han sido,
alternativamente, los compañeros del
italiano en el eje de la zaga, aunque hoy
por hoy tanto uno como otro arrastran
problemas físicos.
La nota más
negativa viene marcada por el deficiente
rendimiento de algunos de los jugadores
destinados a ser los buques insignias del
equipo. El caso más paradigmático es el de
Jonás Gutiérrez. El argentino tuvo un
arranque explosivo en el 'Ciutat de Palma y
en los primeros minutos de su debut liguero
ante el Racing, pero luego no ha dado ni
una a derechas. En el encuentro del sábado,
Jonás volvió a estar fallón y Cúper decidió
su sustitución por Campano después del
descanso. Durante esta semana la plantilla
deberá recuperarse del mazazo sufrido
frente a los de Clemente y prepararse para
los próximos encuentros. El único consuelo
es que el Mallorca continúa fuera del
descenso.