marta
vazquez
FORMENTERA.- El
conseller de Industria, Comercio y Energía
del Govern balear, José Juan Cardona,
presentó ayer en Formentera las bases del
proyecto «Formentera Solar».
Se
trata de un proyecto enmarcado dentro del
Plan de Impulso de Energías Renovables de
las Islas Baleares, y que fija, con una
perspectiva al año 2.015, triplicar las
aportaciones de energías renovables en el
consumo eléctrico final en las
islas.
Según el conseller Cardona,
«esto ofrecería a Formentera una nueva y
eficaz alternativa al cable submarino
actualmente en uso».
Esta iniciativa
permitirá a la menor de las Pitiüses
utilizar energía no contaminante reduciendo
las emisiones de CO2, cumpliendo así con
las directrices del Protocolo de
Kioto.
El ahorro de emisiones
contaminantes alcanzaría la cifra de 35.000
toneladas de CO2 anuales en un total de
1.050.000 de toneladas durante toda la vida
útil de estas instalaciones que se prevé
tengan una duración de 30 años.
La
planificación de este proyecto se encuentra
englobada dentro de la realización prevista
de parques solares en todas las Islas
Baleares.
El proyecto «Formentera
Solar» tiene como objetivo que la menor de
las Pitiüses se convierta en un ejemplo
pionero de sostenibilidad energética en el
arco mediterráneo, debido a sus condiciones
climatológicas con más de 300 días de sol
al año, un nivel de radiación óptimo (5.500
wh/m2 año), lo que permitirá la
construcción de uno o varios parque solares
en su geografía con una potencia de 30 mwp
(megawats pic) que pueden producir 39.000
Mhwe, (megawats hora por año).
La
tecnología que se aplicará en los parques
solares que se habiliten será dada por
paneles fotovoltaicos de silicio que
convierten la energía solar en corriente
eléctrica la que sería suministrada a la
red para el consumo general.
«Debemos
estudiar si habilitaremos uno o varios
parques solares, ubicados hacia la zona de
Mitjorn, un área que cuenta con más horas
de luz solar, y que comporten el mínimo
impacto visual por lo que estimamos estarán
rodeados de zonas verdes que disimulen este
tipo de instalación», comentó el
responsable del área de Energía del Govern
Balear.
En cuanto a la inversión que
supone este proyecto pionero, la cifra
estimada asciende a 180 millones de euros,
una cantidad elevada pero que podría ser
amortizada en el término de 10 años.
Asimismo, la venta de energía
procedente de fuentes renovables se situará
dentro de un régimen especial que implica
que, por cada kwk generado desde una red de
energía renovable, exista una prima en
relación a la venta de energía convencional
de 0,42 céntimos de euro.
Jose Juan
Cardona destacó que, «este proyecto
concederá a Formentera autonomía en la
producción de la energía que necesita, sin
depender del exterior, pero manteniendo sus
enlaces de seguridad con Eivissa y, en
cuanto al desarrollo económico de la isla,
permitirá constituir nuevos puestos de
trabajo, con su correspondiente nivel de
formación acreditado y garantizado».