Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 TIPO PORTADA
rápida
ultra-rápida
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Viernes, 25 de noviembre de 2005 Actualizado a las 02:00
 

LA PIÑATA DE MUNAR (XVII)
El conseller Borràs usa a los guardas de caza del Consell para pintar su mansión y hacer una mudanza

Los ‘garriguers’ han tenido que hacer todo tipo de trabajos domésticos en la mansión que el titular - El jefe de la Oficina de Caza no le va a la zaga: los llevó a hacer un gallinero en casa de sus suegros

  A D E M A S
 EL MUNDO OPINA Al final, el 'aprovechategui'
 Oliver también usó a los guardias para hacer un gallinero en casa de sus suegros
 El Consell paga el sueldo de los forestales con subvenciones
Volver a portada >
Imprimir

M. A. RUIZ

MARIONA CERDÓ

PALMA.- El jefe de la Oficina de Caza del Consell, Miquel Oliver, ha utilizado a los guardias de campo adscritos a este servicio para hacer trabajos particulares en dos fincas propiedad de su familia e incluso en la mansión que el conseller de Medio Ambiente, Miquel Angel Borràs, se construyó en la Serra de Tramuntana.

Oliver tiene a sus órdenes a nueve guardias forestales, tres de ellos contratados directamente por el Consell y los seis restantes por la Associació de Societats de Caçadors de Mallorca, que en tres años ha recibido de la institución insular subvenciones que suman 640.000 euros.

Aunque teóricamente la labor de estos profesionales se desarrolla en los cotos de caza del Consell y de las distintas asociaciones federadas, con cierta frecuencia Miquel Oliver utiliza sus servicios para ejecutar trabajos particulares. La ocasión más reciente, este mismo verano, cuando uno de los guardias estuvo pintando la mansión del conseller Borrás en la finca Son Noguera (Puigpunyent).

Hace algo más de un año, Oliver también requirió la colaboración de varios de los guardias para efectuar una mudanza desde el despacho particular de aparejador que el conseller de Medio Ambiente mantenía abierto en el centro de Palma, frente a los estudios de radio de Ona Mallorca, hasta su mansión.

Según han relatado a EL MUNDO/El Día de Baleares antiguos empleados de la Oficina de Caza, que ya están desvinculados de este servicio, el propio conseller Borrás acudió a dicho despacho para darles instrucciones sobre qué documentos debían ser tirados a la basura y cuáles tenían que ser cargados en una furgoneta y un todo terreno de la Guardería de Caza, con el fin de trasladarlos a su casa.

Este trabajo se desarrolló dentro de la jornada laboral que los guardias del Consell deben dedicar, teóricamente, a vigilar los cotos de caza. De hecho, el principal objetivo de las subvenciones que Borrás otorga a la Associació de Societats de Caçadors es pagar las nóminas de estos profesionales.

En un área natural

El conseller Miquel Angel Borràs ya se vio envuelto en la polémica hace dos años, cuando EL MUNDO/El Día de Baleares denunció que se estaba construyendo una mansión en una zona de la Serra de Tramuntana protegida por la Ley de Espacios Naturales (LEN), concretamente sobre un promontorio conocido como Es Puig de Ses Crides.

La vivienda se alza en una finca de 29 hectáreas de superficie con olivos, pinares y tierras de cultivo, que Borrás adquirió el 7 de abril de 1998 a un ciudadano de origen libanés por 30 millones de pesetas. La mitad de la finca fue registrada a nombre de su esposa.

A raíz de las informaciones publicadas por este diario, el GOB denunció ante la Fiscalía que la obra incumplía los artículos 7, 11 y 16 de la LEN, provocando «un impacto paisajístico absolutamente desmesurado». En octubre de 1999, tan sólo un año después de que el Ayuntamiento de Puigpunyent otorgara la licencia de obras para construir esta mansión, el Parlament aprobó la Ley de medidas cautelares y de emergencia relativa a la ordenación del territorio, que prohibía taxativamente la edificación de viviendas unifamiliares aisladas «en la totalidad de las áreas naturales de especial interés». La misma Ley impedía construir viviendas unifamiliares en fincas rústicas segregadas después del 16 de julio de 1997 , un supuesto que también habría afectado a la mansión de Borrás.

El fiscal Adrián Salazar acabó archivando las diligencias abiertas, a pesar de tener la convicción de que se dispuso de información privilegiada sobre la intención de todos los partidos, incluyendo UM, de modificar la LEN para prohibir la construcción en las áreas naturales de especial interés (Anei). Según el fiscal, el Ayuntamiento de Puigpunyent tenía en su mano revocar la licencia, pues cuando se aprobó la modificación de la LEN el conseller Borrás aún no había iniciado las obras.

A pesar de la polémica, la propia presidenta Maria Antònia Munar encabezó la delegación de altos cargos del Consell y de Unió Mallorquina que asistieron a la fiesta ofrecida por Miquel Angel Borrás para inaugurar su mansión. Tampoco se quisieron perder la fiesta los consellers Miquel Angel Flaquer y Francesc Buils, así como el entonces presidente del Parlament, Maximilià Morales.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad