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  Viernes, 25 de noviembre de 2005 Actualizado a las 00:33
 

A LA PALESTRA
Cuidado, que viene el Festival Indirama

JOAN VICH


El rumor circulaba desde hacía meses, y desde hace ya bastantes semanas hay un cartel definido y un listado de grupos. El cartel es coherente y atractivo (Atom Rhumba, Señor Chinarro, Delorean: de lo mejorcito de la escena nacional), pero aun así algunos medios éramos reacios a hacernos eco del festival Indirama. Por lo menos hasta que fuera inminente y (prácticamente) segura su celebración. ¿Por qué? Pues porque el festival lo organiza el polémico y controvertido Toni Pla, célebre por los rastros y contenciosos que han ido jalonando sus experiencias al frente de las primeras ediciones del festival Islandencanta. No lo digo yo, lo dijo él mismo cuando anunció uno de sus múltiples proyectos con el eslogan: «tus mentiras son antiguas, pero las cuentas muy bien». Como decía Morrissey: Bigmouth strikes again. Pero finalmente parece que el festival está aquí, y la nueva empresa de Pla se llama Laculpaestuya, otra brillante muestra de autoironía en alguien que lleva años haciendo del escaqueo un arte.

Lo cierto es que a Toni Pla deberíamos ponerle una calle o un monumento, por su insistencia en traer a la isla a algunos de los grupos más interesantes del pop independiente nacional, y sobre todo por su maestría a la hora de sacarle los cuartos a quien se le ponga a tiro. En esta ocasión, los primos han sido Rogelio Araújo y Raimundo Alabern, gerente del Ibatur, que junto con el Ajuntament de Palma y el Consell de Mallorca han soltado 84.000 eurazos para la realización del festival. Teniendo en cuenta que la última edición de Isladencanta en 2003 (la que mantuvo el nombre pero cambió el equipo directivo, asumiendo las deudas de la época Pla), recibió menos de sesenta mil euros a pesar de contar con un cartel de superlujo que incluía nombres de talla internacional como Primal Scream, Iggy Pop, Electric Six, Supergrass, Blackalicious y los finalmente frustrados «Rinôçérôse», la capacidad de convicción de nuestro hombre queda fuera de toda duda. Un campeón, es lo que es este hombre.

Lo que resulta lamentable es la actitud, por ejemplo, del Ajuntament de Palma. El mismo Ajuntament que castró sin contemplaciones la edición 2003 de Isladencanta abraza ahora un nuevo festival, más humilde, con menos repercusión, pero que recibe más ayudas. Vivir para ver. Cuando lo que de verdad debería hacer (el Ajuntament y el Consell, que también hace lo que puede por salir en la foto) es invertir nuestros impuestos en montar de una vez una sala de conciertos en el centro de Palma: una sala multiusos (como el Teatre de Lloseta, ejemplo cercano y paradigmático), céntrica y accesible, donde se pueda llevar a cabo una programación continuada y rigurosa, que pueda albergar conciertos de rock, de jazz y de clásica, matinales y sesiones de madrugada, representaciones de teatro y de danza, sesiones de cine-club; un lugar que haga realmente un servicio útil a la vida cultural de la ciudadanía y que cree las bases para elevar el nivel de la actividad musical en la isla.

Pero, en la línea de actuación habitual de nuestros próceres, lo que vende son los proyectos faraónicos, los megatal y los megacual, los acontecimientos masivos y espectaculares. ¿Quién prefiere ver un concierto junto al Hipódromo, aterido de frío, en lugar de hacerlo en una sala acondicionada y con buen sonido? ¿Quién prefiere ver diez conciertos seguidos en una noche, sin tiempo para la reflexión y la degustación, en lugar de ver un buen concierto cada par de semanas?

A todo esto, el Indirama se presenta anticipadamente con una fiesta mañana en la sala Cultura Club de Palma, con la actuación de Dorian y los miembros de La Habitación Roja en calidad de dj's, pero este fin de semana hay también otros conciertos reseñables. En la Sala Mandra de Can Pastilla, por ejemplo, en el último de la primera serie de conciertos organizados por el portal Mallorcarock.com, mañana le toca el turno a la electrónica popular con actuaciones de Cibersheep, Camí de Jesús y Helio.

Por último, el café Lisboa de Santa Catalina presenta el domingo la actuación de Her Only Presence (con nuevo disco, Ghost of the year, recién salido del horno), y el jueves 1 este mismo local acoge una reunión de estrellas del subsuelo en un concierto gratuito y familiar que promete mucho y muy bueno: una sucesión de actuaciones acústicas a cargo de José Domingo (líder de los gironins Psychoine), Antti y Henrik de los anglofinlandeses Everything on Black, y miembros de Satellites, Petit y Trailer presentando sus respectivos proyectos en solitario. Uno de esos conciertos que, así sí, crean afición.

 
   
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