PALMA.-El presidente de Pimem, Francesc
Horrach, aseguró ayer que no ha llegado
hasta él «ningún documento con firmas» en
el que se haya exigido su dimisión pese a
que admitió que sí hay ciertas «asperezas»
con algunos socios de la entidad y aclaró
que, «en ningún momento», se ha planteado
cesar en su cargo.
En declaraciones
a Efe, Horrach explicó que ayer mantuvo una
reunión con la mayoría de los miembros del
comité ejecutivo de la Pequeña y Mediana
Empresa de Mallorca (Pimem) y que todos
mostraron su apoyo a su gestión al frente
de la patronal.
En torno al texto en
el que diversas asociaciones exigen su cese
y el de la vicepresidenta de la federación,
Margarita Dhalberg, negó su existencia,
afirmando que «no es verídico» y que no
responde a la situación actual por la que
pasa la entidad.
Sobre ello, admitió
que hay que limar «asperezas» entre algunos
asociados pero que siempre se ha intentado
llegar a un consenso y nunca se han tomado
decisiones que no partiesen del comité
ejecutivo de Pimem.
«Es la primera
vez en muchos años que el comité es el que
lleva las riendas» de la federación, agregó
Horrach, y añadió que este hecho es quizás
«lo que ha provocado berrinches personales»
que «no tendrían que afectar para nada a
los socios de Pimem».
El comité,
afirmó, lo único que busca «es el consenso
y lleva a la Pimem con buen rumbo y con
buen ritmo» aunque, señaló, «es cierto que
la tenemos que llevar el timón fuerte en
este sentido» pero lo que deseamos «es lo
mejor para la pequeña y la mediana
empresa».
Horrach apuntó que cuando
se puso al frente de la federación, en sus
relaciones con la Administración, la
entidad estaba «demasiado politizada» pero
señaló que, actualmente, está muy
satisfecha de la colaboración que hay en la
actualidad tanto con el Govern como con el
Consell de Mallorca.
Consideró que
las cosas van «bien» en la patronal y que,
aunque «hay rumores» de que puede haber
personas descontentas, afirmó que ni
siquiera se ha planteado su dimisión ya que
no ha hecho «ningún desastre» que la
justifique.
Un total de 29
asociaciones adscritas a la Federación de
la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca
(Pimem) instaron ayer al presidente de la
patronal, Francisco Horrach, a dimitir, al
considerar que su elección fue un «grave
error» que está a punto de hacer que esta
organización empresarial «se hunda». Estas
asociaciones, que cuentan con el respaldo
de otras 6 organizaciones pertenecientes a
la patronal, emitieron hoy un comunicado en
el que piden también que cesen en el cargo
la vicepresidenta primera y secretaria
general, Margarita Dhalberg, y la tesorera.
A su parecer, después debería
abrirse un proceso transitorio inferior a
un año para «reconstruir y reorganizar la
federación» sobre la «base de las uniones
sectoriales».