MIREYA ROURA
MAÓ.- El Consell
Insular de Menorca se ha sacado de encima
la carga económica derivada de 24
contenciosos que varios promotores
interpusieron contra el Plan Territorial
Insular (PTI) tras que sus propiedades
quedasen reordenadas en zonas verdes. La
fórmula ha sido el pacto. Por un lado, la
institución insular ha tenido que
retroceder en los niveles de protección,
desclasificar parte de las zonas afectadas
y abrir las puertas a la construcción de un
total de 468 plazas turísticas. La otra
cara de la moneda son los promotores que
han retirado sus querellas para ganar
algunas plazas turísticas, aunque éstas
están por debajo de las que tenían
proyectadas antes de que entrara en vigor
el PTI el 25 de abril de 2003.
Según
informó ayer la presidenta del Consell,
Joana Barceló, la primera modificación del
PTI se ha hecho en función de «criterios
generales» y servirá para consolidar la
norma urbanística que ha acumulado desde
que empezó a andar un total de 47
contenciosos. A raíz del reciente pacto con
los promotores la cifra se reduce a 23; lo
que supone una mengua en la carga económica
que arrastraba la institución.
«Cuando se aprobó el primer PTI en
2003 se habían llegado a acuerdos con
algunos promotores afectados», explicó la
presidenta refiriéndose a las operaciones
de esponjamiento y reconversión. Sin
embargo, con otros ha sido muy difícil. «se
había de ejecutar la compra de las zonas
verdes o intentar llegar a un acuerdo que
implicara que se retirasen los
contenciosos», aseveró Barceló quien matizó
que las modificaciones no hacen referencia
a parcelas hoteleras, sino a apartamentos
unifamiliares.
El municipio que más
gana con la modificación del PTI es Es
Mercadal al que se inyectarán 261 nuevas
plazas en Punta Grossa II y Platges de
Fornells. Sant Lluís, por su parte, se hace
con 189 plazas repartidas entre Cap d'en
Font, Binissafúller, Binibeca Nou y Son
Ganxo. Por último, el Consell ha modificado
Santandria, en Ciutadella, para crear 18
nuevas plazas.
Más
modificaciones
Lo que es la
primera revisión del PTI contempla, además
de estas actuaciones, siete modificaciones
puntuales. Se ha creado, por ejemplo, una
matriz de usos que regulará las actividades
a ejecutar en suelo rústico. Así,
determinadas grandes infraestructuras que
estaban prohibidas pasarán ahora a ser
viables. Según informó el conseller de
Ordenación del Territorio, Marc Pons, se
abre la posibilidad de construcción de más
molinos de viento, plantas de escombros o
depuradoras. Así, la estación de aguas
residuales de Cala en Porter, que no estaba
contemplada en el PTI; o la de Binidalí,
que salió publicada en la fe de erratas y
no en el mapa que se expuso al público,
estarán amparadas por la normativa
urbanística. Los campos de golf seguirán
condicionados a un futuro Plan
Director.
También el Consell
autorizará un máximo de seis
establecimientos de agroturismo u hoteles
rurales al año. La finalidad es regular el
ritmo de crecimiento de la actividad
turística en suelo rústico. De hecho, en
doce años los establecimientos dedicados al
agroturismo se han multiplicado por 10. En
la actualidad existen diez que están
regidos por payeses que compaginan esta
actividad con la del campo para afrontar su
poca rentabilidad.
El sector B 5 de
Ciutadella se recalificarán como suelo
urbanizable ya que así lo marcan las
Directrices de Ordenación del Territorio
que entraron en vigor posteriormente al
PTI. También un sector de Cala en Blanes se
recalificará de la misma manera para
subsanar un error que se cometió en la
norma urbanística.
Base Naval en
camino
Otra modificación atañe al
acceso a la Base Naval. La institución
menorquina facilitará el futuro traslado de
la descarga de combustible de Cala Figuera
a la Base Naval modificando el trazado del
camino. Asimismo, en Fornells se habilitará
un área de servicios.
En abril de
2003, cuando se aprobó el PTI, la capacidad
prevista en los planeamientos municipales
para las zonas turísticas se redujo en
60.004 plazas. Los municipios más afectados
fueron Ciutadella, Es Mercadal y Alaior.
Tras esta modificación, el número de plazas
ha quedado rebajado a 59.524
plazas.
Según informó Barceló, la
modificación tiene que ser aprobada primero
en el Pleno del Consell. Luego saldrá a
exposición pública, cuando el Ministerio de
Medio Ambiente y el Govern podrán presentar
alegaciones. De momento, el asunto se
discutirá en una comisión el próximo
lunes.