JOSÉ M. DE LAMO
EIVISSA.- Las
plataformas 'Eivissa al limit' y 'No volem
autopistas', que el pasado domingo
celebraron lo que denominaron una «jornada
solidaria» en la que criticaban, entre
otras cosas, que determinadas personas
vinculadas al Partido Popular se saltaban
las leyes a su antojo, no dudaron en ser
los primeros en hacer caso omiso de la
legislación vigente y no solicitaron para
celebrar el acto la preceptiva autorización
de Actividades Clasificadas que debe
otorgar la Conselleria insular de
Industria, por lo que esta actividad estuvo
enmarcada dentro de la más absoluta
ilegalidad, según explicó ayer el portavoz
de la máxima institución pitiusa, Joan Marí
Tur.
En este tipo de eventos es la
propia Conselleria la que debe determinar
si es necesaria una autorización especial
de Actividades Clasificadas. Para ello,
según explicaron a EL MUNDO/ Ibiza y
Formentera fuentes del departamento, hay
que valorar el aforo del recinto, el número
de visitantes previsto, si se tiene que
montar un escenario y si su montaje se
realiza en condiciones, si los
organizadores cuentan con los preceptivos
seguros de responsabilidad civil, si
disponen de plan de seguridad y
emergencias, además de un largo etcétera de
otros requisitos.
Estas exigencias,
que a un promotor privado o a cualquier
ciudadano le suponen un desembolso de más
de 3.000 euros, los responsables de la
jornada reivindicativa optaron por pasarlas
por alto, con todos los riesgos que ello
conlleva y con una clara falta de respeto a
las personas que se rigen por la más
estricta legalidad en estas cuestiones, más
aún cuando esta actividad se realizó con un
fin totalmente lucrativo como conseguir
financiación para pagar a sus
abogados.
Acciones
radicales
Marí Tur denunció a su
vez la radicalidad a la que habían llegado
estas plataformas, que durante su jornada
reivindicativa no dudaron en crear un juego
de puntería para los más pequeños
consistente en derribar a pelotazos latas
con las caras de 4 responsables políticos
del archipiélago y un empresario: Abel
Matutes, Joan Marí Tur, Pere Palau, Stella
Matutes, Mabel Cabrer y Jaume Matas. «Si
hiciéramos nosotros lo mismo, ¿qué haría la
izquierda?», se preguntó el portavoz del
Consell Insular. «Lo que no han conseguido
con los votos lo intentan conseguir con
insultos y provocaciones»,
añadió.
Pese a actos reivindicativos
como el del pasado domingo, Marí Tur
aseguró que «el Consell no dará marcha
atrás en cuestiones como la mejora de las
carreteras pitiusas». Asimismo, manifestó
su decepción «porque una izquierda que se
quiere presentar como democrática haga
estas cosas».
De cualquier forma,
garantizó que «no nos alterarán por mucha
provocación grave que hagan».