MARIONA CERDÓ
PALMA.- Baleares es
la comunidad autónoma con el índice más
elevado de muertes por violencia doméstica.
En lo que va de año, ya se han producido en
las Islas un total de cinco muertes por
malos tratos, un dato que si se compara con
la reducida población balear supone que el
archipiélago tiene la mayor tasa de
víctimas por violencia de género de todo el
Estado, por delante de regiones
tradicionalmente conflictivas en este
sentido como Andalucía y la Comunidad
Valenciana.
Concretamente, las Islas
poseen un índice de 0,52 muertes por cada
100.000 habitantes, mientras que la
siguiente comunidad en este siniestro
ranking, Navarra, tiene una tasa de
0,34 víctimas. Le siguen Andalucía,
Castilla-La Mancha, la Comunidad Valenciana
y Canarias con 0,24, 0,20, 0,17 y 0,15
víctimas por cada 100.000 habitantes,
respectivamente.
En cifras
absolutas, la Comunidad Valenciana es la
región que acumula un número mayor de
muertes con ocho fallecimientos por
violencia doméstica. Le siguen Andalucía y
Baleares con cinco; Cataluña y Madrid, con
cuatro en cada caso; Canarias, Aragón y
Castilla y León, con tres cada una; Murcia,
Castilla-La Mancha y Navarra, con dos en
cada comunidad, y el País Vasco y Oviedo
con una.
Dos muertes en seis
días
Baleares ha registrado las
dos últimas muertes por violencia doméstica
durante el mes de agosto. La más reciente
ocurrió el pasado 25 de agosto cuando un
hombre estranguló a su compañera con una
correa presa de los celos al sospechar que
ella «chateaba» con otros hombres. Después
de una acalorada discusión, al parecer
motivada por la afición de ella a chatear,
Gregorio González Pozo ciñó un cinturón de
piel negra al cuello de su mujer y la
estranguló. Cerca de un cuarto de hora
después de perpetrar el crimen, llamó a la
Policía y al ser interrogado por los
agentes, dijo que «había apretado
demasiado» el cinturón.
Sólo seis
días antes, un ciudadano británico había
asesinado con un martillo a su pareja en el
barrio palmesano de El Terreno, tras lo
cual decidió acabar con su vida
ahorcándose. La Policía descubrió el crimen
alertada por los vecinos, que habían
denunciado un insoportable olor a
putrefacción en el barrio. Al parecer, los
dos ciudadanos británicos llevaban una
semana muertos.
Los agentes no
tuvieron demasiados problemas para acceder
a la vivienda. La puerta que comunica con
el patio de sus vecinos estaba
entreabierta. En el interior se encontraban
los cuerpos de la pareja británica en
avanzado estado de descomposición. En el
suelo yacía inerte el cuerpo de la
británica Anna Minissale, de 45 años. A
escasos metros fue encontrado un martillo.
También se hallaron envoltorios -papel de
plata y plásticos- para el consumo de
cocaína y heroína. Mientras, Daniel
Woolcock, de 30 años, yacía suspendido de
una cuerda con la que se había ahorcado. Al
parecer, decidió acabar con su vida después
de cometer el crimen.
Caída desde
un balcón
La tercera víctima por
malos tratos fue la ciudadana eslovaca
Veronika Kovaloska, que murió tras sufrir
un golpe letal en la cabeza propinado por
su compañero, que después la arrojó desde
un balcón situado a nueve metros de altura
tratando de simular un suicido.
Apenas 72 horas antes, había
ocurrido otro crimen pasional. El escenario
fue un lujoso yate de 16 metros de eslora,
amarrado en el Port d'Andratx. Gerth
Móller, de 59 años, había sido degollado
presuntamente por su ex compañera
sentimental Sylvia Schäffer de 55 años,
mientras dormía en su camarote.
No ha
sido el único caso de violencia doméstica
en que la víctima era un hombre. La quinta
víctima por violencia doméstica registrada
en Baleares es el ex alcalde de Formentera,
Bartolomé Ferrer, que murió después de
premanecer un mes en coma tras recibir un
golpe en su cabeza presuntamente a manos de
su ex compañera, que quedó en
libertad.
Con todo, ya son 42 las
mujeres que han perdido la vida a manos de
sus parejas o ex parejas durante el
presente año en toda España. Quince de
ellas fueron asesinadas por sus maridos.