ESTEBAN URREIZTIETA
EDUARDO
COLOM
PALMA.- La urbanización de 435
pisos que apoyan los monjes de La Real a
escasos metros de su monasterio se está
levantando sobre unos terrenos que
pertenecieron a uno de los miembros de su
Congregación: la de los Sagrados Corazones.
La finca de Son Serra Parera, donde se
están construyendo ya cuatro centenares de
viviendas junto al Monasterio de La Real ha
pertenecido históricamente a una familia
Marqués Marcel, uno de cuyos integrantes es
un religioso de la misma orden que la de
los monjes antihospital.
Curiosamente, los religiosos que
tanto han criticado la ubicación del nuevo
hospital de Son Dureta junto a La Real
«porque daña el entorno», no han actuado de
la misma manera con los pisos. De hecho, de
la boca de los monjes no ha salido una sola
crítica en dirección a esta promoción de
viviendas.
Inicialmente, Son Serra
Parera, pertenecía, entre otros, a este
religioso que reside en las dependencias de
la Iglesia de San Cayetano. Durante los
últimos años, la familia del religioso se
ha ido desprendiendo de sus terrenos hasta
quedarse, a día de hoy, con tan sólo un
3,94% del total que compone la finca de la
urbanización: 89.788 metros cuadrados. La
promotora de las viviendas, según los datos
registrales a los que ha tenido acceso EL
MUNDO/El Día de Baleares, ha ido
adquiriendo porciones de terreno durante
los últimos años hasta hacerse con la
práctica totalidad de la finca. Así, en una
primera fase, Inversiones Talayot, S.A.,
que así se denomina la empresa, se hizo con
seis hectáreas. El religioso y dos
familiares suyos se reservaron tan sólo dos
hectáreas. Ahora mismo, de los casi 90.000
metros cuadrados, 62.356, es decir, un
69,45% se encuentra en manos de la
promotora. El citado 3,94% está en poder de
la familia del monje corito. Y el resto se
encuentra a título particular a nombre de
los dos administradores de Inversiones
Talayot, S.L., Antonia Martínez Fiol y Juan
Gelabert Fullana.
La
campaña
Cabe recordar que los
monjes de La Real llevan ya dos años
criticando la construcción del nuevo
hospital de referencia de Baleares en la
finca de Son Espases. En su campaña en
contra del centro sanitario han recurrido a
manifestaciones; al apoyo de los partidos
de la oposición; y la última de sus
iniciativas ha pasado por repartir
pasquines entre sus fieles durante las
misas para que recen en contra del
«monstruoso hospital».
Llama la
atención que, sin embargo, en sus plegarias
no piden a San Bernat que aborte la
construcción de los pisos para, como en el
caso de Son Dureta II, «preservar las obras
de la naturaleza creadas por Dios».