B. D.
EIVISSA.- El portavoz del
Gobierno del Consell Insular, el conseller
de Patrimonio, Joan Marí Tur, recordó ayer
al Ayuntamiento de Eivissa que no puede
modificar la clasificación de los suelos
del área de Ses Feixes des Pratet a su
antojo.
Indignado porque «el
Ayuntamiento, como de costumbre, sigue
culpando al Consell» de no haber aplicado
aún una solución al problema de estos
suelos, ubicados en el centro de la ciudad,
el conseller recordó que fue el Pacte el
que, gobernando el Consell, decidió
proteger esta zona como Bien de Interés
Cultural. Y ello a pesar de la más que
evidente degradación de los suelos. Valga
como ejemplo que parte de Ses Feixes son
hoy, y eran entonces, uno de los
aparcamientos disuasorios de la ciudad, lo
que da una idea del escaso valor de los
elementos que la coalición decía querer
proteger.
El conseller Marí Tur
recordó al Consistorio y, en concreto a su
Gobierno, del Pacte Progressista y liderado
por el socialista Xico Tarrés, que «está en
sus manos solucionar el problema». Y no
dudó en volver a ofrecer la «máxima
colaboración del Consell» para
ello.
El futuro de Ses Feixes des
Pratet es una de las cuestiones que más
fricciones han creado entre los partidos de
la Izquierda y los grupos radicales que los
apoyan. Es más, su protección como Bien de
Interés Cultural por parte del Consell
gobernado por Pilar Costa chocó
frontalmente con la del alcalde Tarrés de
permitir que el perímetro de esta zona
fuera considerado urbano, dejando en su
interior espacio para la creación de un
gran parque.
A juicio del conseller
Marí Tur, la falta de una solución a estos
suelos, considerados hoy urbanos y que, al
parecer, el Pacte de Tarrés pretende
reclasificar como rústicos, se debe a que
«el PSOE tiene miedo a una parte del equipo
de Gobierno de Vila». «Ven», añadió Marí
Tur, «que el Gobierno de Vila peligra si no
hacen lo que los radicales, los que están
en el gobierno y los que están en la
retaguardia, quieren y por eso no se
atreven a actuar».
El asunto de Ses
Feixes ha generado grandes polémicas en los
últimos años. En su día, el alcalde Tarrés
criticó la protección por lo que podría
suponer para el Consistorio en lo que a
indemnizaciones se refiere. En algunas
unidades de actuación los vecinos llevan
años pagando religiosamente la contribución
como terrenos urbanos que son. Y, para más
inri, Vila no ha redactado el Plan Especial
que debe regular la zona tras su
declaración como BIC, lo que ha contribuido
a generar aún más confusión.