EVA EGEA
ALCUDIA.- La antigua
colonia agrícola de Gatamoix, en el término
municipal de Alcúdia, ha sido objeto estos
días de diversos trabajos de restauración.
La idea surgió hace aproximadamente
un año de la mano de los historiadores
Jaume Pizà y Mateu Colom, a raíz de una
visita a un campamento que se realizaba en
la única casa que se mantiene en pie de
esta antigua colonia agrícola, destinada
hoy a casa refugio de acampadas. Ellos
propusieron a la Fundación Maria Ferret,
que actualmente gestiona la casa, la
creación de un proyecto de recuperación y
al mismo tiempo darle una finalidad
didáctica y cultural. La Fundación aceptó
con entusiasmo la propuesta y ya se han
puesto en marcha para sacar adelante este
proyecto.
La historia se remonta al
siglo XIX cuando, a través de una ley de
explotación agrícola, se creó la figura de
las colonias. Esta nueva ley pretendía
fomentar el establecimiento de familias con
capacidad de trabajo en zonas en las que
los terrenos eran bastante insalubres y no
se cultivaban.
Para conseguir que
las familias pudieran estar interesadas en
instalarse en las colonias agrícolas se les
ofrecían una serie de incentivos como la
supresión para los hijos de la
obligatoriedad de realizar el servicio
militar (que entonces era de una duración
de 4 años), y diversas ventajas fiscales
que pretendían conseguir que la gente se
instalara en terrenos hasta entonces
deshabitados.
Capellán y
maestro
El año 1876 la compañía
inglesa que realizaba los trabajos de
desecación de l'Albufera de Alcúdia compró
unos terrenos que se encontraban
relativamente cerca de la zona a desecar, y
estableció la colonia de Gatamoix con la
finalidad de disponer de trabajadores para
las tareas de desecación.
Las
condiciones de vida en la colonia agrícola
de Gatamoix eran extremadamente duras pues
la colonia se encontraba en una zona
húmeda, justo entre dos albuferas, lo que
aumentaba enormemente el riesgo de padecer
muchas enfermedades como fiebres o
paludismo. Había una elevada mortalidad
infantil, e incluso se han encontrado
certificaciones de muertes de niños por
inanición.
No obstante, esta colonia
agrícola de Alcúdia llegó a contar con un
total de 40 familias entre las que sumaban
unos 200 habitantes. Existía también una
iglesia, de la que se hacía cargo el
capellán de la colonia, que además
realizaba la función de maestro de los
niños de la
comunidad.
Esplendor
Est
o muestra que esta colonia vivió una etapa
de esplendor, aunque tuvo una vida
relativamente corta ya que en 1924 la
colonia ya había sido abandonada por
completo.
Después del quiebre de la
compañía inglesa la finca pasó a la familia
Gual de Torrella y fue decayendo, hasta
quedar deshabitada por completo.
Fue
entonces cuando la iglesia pidió a los
propietarios permiso para desmontar las
edificaciones de la finca para construir
con el material del derribo las
edificaciones religiosas de Crestatx y Son
Fe. La familia Gual de Torrella aceptó la
petición y sólo puso como condición que
quedara en pie una sola casa de todas las
que habían formado la colonia de
Gatamoix.
Actualmente sólo queda en
pie una de las 15 casas que debieron ocupar
esta colonia. Así como tampoco existe ya la
iglesia citada anteriormente. Pero las
ruinas de esta antigua colonia tienen mucho
valor porque permiten ver cómo era
realmente una colonia agrícola de finales
del S. XIX ya que es la única que, al
quedar abandonada, no ha sido destruida
totalmente por nuevas edificaciones. Por
eso es importante la tarea de mantenimiento
y recuperación de las ruinas de la colonia
de Gatamoix.