I. R.
PALMA.- Nueva polémica en la
Playa de Palma por la poda y tala de
palmeras que desde hace una semana llevan a
cabo los operarios de mantenimiento del
Ayuntamiento de Palma.
Como ocurrió
en 2002, cuando se procedió a un trabajo
similar, las protestas vienen motivadas por
la diferencia de criterios entre los
técnicos de jardinería del Consistorio y
los vecinos de la zona, que ven como se
actúa contra uno de los emblemas de
identidad y de embellecimiento más
destacados de primera línea de
playa.
Para Francisco Nogales,
presidente de la asociación de vecinos de
la Playa de Palma, «se están talando
árboles que no estaban deteriorados y,
además, en pleno verano una época nada
indicada para este trabajo», afirma el
portavoz vecinal de la zona.
Según
Nogales, «no pueden decirnos que los
árboles están muy dañados por la sequía que
se comienza a padecer en la isla porque
estos ejemplares están acostumbrados a
altas temperaturas y a poca lluvia», dice
el presidente del colectivo vecinal. Para
este residente en la principal zona
turística de Baleares, «el problema que
tuvimos hace dos años con Fageda lo
volvemos a tener ahora y vamos a pedir los
informes de mantenimiento que justifican la
tala de los ejemplares ya cortados»,
señalan.
En estos momentos en la
primera línea del Arenal el Ayuntamiento de
Palma ya se ha procedido a talar una decena
de ejemplares. Desde el Consistorio
palmesano se precisó ayer al respecto que
«son los técnicos de mantenimiento los que
certifican el estado de salud del ejemplar»
e indican los pasos a seguir, bien su poda,
o en caso extremo, la tala.
No sólo
es el Arenal la zona donde Cort ha
procedido a revisar el estado de salud de
la vegetación, en unas tareas que
arrancaron la semana
pasada.
Inspecciones
oculares
Según la nota de prensa
remitida al efecto por el Consistorio «en
el proceso de poda de palmeras se realizan
inspecciones oculares exhaustivas sobre
cuello y tronco del estado sanitario de las
mismas», dice el comunicado del
Consistorio.
«En base a este
análisis exhaustivo se determinan los
ejemplares que entrañan mayor riesgo de
caída», se afirma. Por ello «siguiendo las
recomendaciones de los informes se van a
llevar a cabo en las próximas semanas
diversos apeos de ejemplares de Phoenix
dactylifera por existir riesgo de caída
inminente como las ocurridas de forma
esporádica en las últimas semanas sin que
haya que lamentar desgracias
personales».