Uno de los medios de comunicación que
ayer condenaron con más contundencia el
ataque al domicilio particular de Pedro J.
Ramírez fue Libertad Digital, el periódico
de Internet editado por el periodista
Federico Jiménez Losantos.
Bajo el
título «El escamot de la costa
mallorquina», el editorial de esta
publicación contrastaba ayer la prisa que
se dio el Ministerio de Interior para
detener ilegalmente a los presuntos
agresores del ministro Bono durante la
manifestación contra ETA celebrada el
pasado 22 de enero en Madrid, con la
pasividad de la Guardia Civil a la hora de
actuar contra los agresores -todos ellos
identificados- de la residencia del
director de EL MUNDO.
Libertad
Digital relata que «la vivienda
mallorquina de Pedro J. Ramírez fue
asaltada por un grupo de independentistas
catalanes y radicales de extrema izquierda
-comandado por el diputado de ERC Joan
Puig- y no ha pasado nada. Muy al
contrario, los guardias civiles que
presenciaron la agresión se inhibieron de
actuar y los que llegaron después saludaron
cortésmente a los asaltantes». Unos hechos,
indica la publicación, que recuerdan «el
enrarecido ambiente de los años previos a
la Guerra Civil».