Uno de los hechos más pintorescos fue la
actitud del coordinador de Els Verds de
Mallorca, Miquel Angel Llauger, presente
ayer en el acto. Por un lado, criticó la
supuesta invasión del espacio
marítimo-terrestre del editor de EL MUNDO
Pedro J. Ramírez. Por otro, obvió hacer
mención a la residencia de su familia en
Alcúdia. Llauger no hizo mención a la
residencia de su familia en Es Morer
Vermell, a escasos metros del agua. En
cambio, se erigió en paladín del derecho de
paso, fuera de su casa, claro está.
Así, Llauger criticó tanto la
actuación de los vigilantes de seguridad de
la residencia de Pedro J. Ramírez como la
de la Guardia Civil. «Es secundario que sea
el propietario de un medio de
comunicación», se excusó Llauger. El
coordinador de Els Verds de Mallorca
insistió en que el asalto se trataba, en
realidad, de una «acción reivindicativa
pacífica»