A pesar de las fotos que atestiguan su
presencia, el diputado de Esquerra
Republicana de Catalunya (ERC) Joan Puig
aseguró ayer, en declaraciones a Onda Cero,
que no llegó a introducirse en la piscina
de la vivienda de Pedro J. Ramírez. El
político independentista respalda así la
versión ofrecida este fin de semana por el
diario El País, a pesar de que las
fotos reproducidas por EL MUNDO/El Día de
Baleares son suficientemente elocuentes.
Durante el programa Herrera en la
Onda de la cadena Onda Cero, Joan Puig
aseguró ayer que el asalto ilegal del
pasado sábado no había sido organizado en
contra de EL MUNDO «ni en contra de ningún
periódico, porque cada uno es libre de
decir lo que quiera. Queremos la aplicación
de la Ley de Costas para todos los
mortales», indicó el diputado de ERC, «como
la ministra de Medio Ambiente prometió para
disfrutar del paso por la costa, que es un
espacio público».
Fue su forma de
explicar por qué el grupo radical que
lideró el sábado eligió precisamente la
vivienda del editor de este diario, Pedro
J. Ramírez, de entre todas las
instalaciones privadas situadas en la zona
de marítimo terrestre de la costa española
para reivindicar el «derecho público de
paso».
«Lo que pedimos es el
cumplimiento de la Ley de Costas», reiteró
el diputado independentista en Onda Cero,
«el derecho de paso no está prohibido y por
eso no intervino la Guardia Civil, sino
unos señores a sueldo. Ibamos por un
espacio público y fuimos agredidos por
ellos como se verá en el vídeo que se
grabó». Tal como ha informado este diario,
los miembros del servicio de seguridad de
la vivienda fueron agredidos por los
manifestantes e increpados al grito de
«mafiosos», «chulos de mierda» y
«maricones».