Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 MundOcio
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Miércoles, 17 de agosto de 2005 Actualizado a las 01:44
 

PROTESTA VIOLENTA E ILEGAL
Los asaltantes admiten que la piscina del editor de EL MUNDO es la «única de la Isla legalizada»

Los intrusos afirman que hay muchas instalaciones de este tipo «ilegales» en Mallorca pero que la de Ramírez tiene permiso - Ahora dicen que desconocían la suspensión del uso público de la piscina


LORENZO MARINA

PALMA.- La piscina del editor de EL MUNDO/El Día de Baleares, Pedro J. Ramírez, en la Costa de los Pinos, en Son Servera, es «la única que se encuentra legalizada». A pesar de esta «legalización», los manifestantes, primero, e invasores, después, esgrimieron este permiso como argumento para irrumpir el sábado por la fuerza en la residencia. Consideran la concesión una excepción en todo el espacio marítimo-terrestre mallorquín.

Así, los asaltantes reconocieron ayer que las viviendas en Mallorca que vulneran el espacio marítimo-terrestre son «muchas». También admitieron que «cuatro o cinco en la Costa de los Pinos son equiparables» a la de Pedro J. Ramírez. Aunque el hecho de ser la única residencia que cuenta con una concesión para tener la piscina fue el pretexto para la invasión.

De hecho, la residencia familiar de uno de los cabecillas de la protesta, el coordinador de Els Verds de Mallorca Miquel Angel Llauger, se encuentra a escasos metros del agua en la cala de Es Morer Vermell, en Alcùdia. La valla de esta casa reduce la anchura de la playa a apenas cinco metros.

Pese a ello, Llauger no tuvo reparos en comparecer, ayer, en rueda de prensa para denunciar la supuesta vulneración del espacio marítimo-terrestre de la residencia de Pedro J. Ramírez en la Costa de los Pinos.

Además de Llauger, el presidente de ERC en Baleares, Joan Lladó; la concejala de Esquerra Unida en Son Servera, Concha Peña; la diputada autonómica del PSM Maria Antònia Vadell, el portavoz del Lobby per la Independència Josep Palou y el portavoz de la asociación Gadma, Bernat Fiol comparecieron ayer en rueda de prensa.

El motivo inicial era presentar la denuncia contra el director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez y la empresa de seguridad Mevisa, encargada de la vigilancia de la residencia. Lejos de reconocer cualquier tipo de agresión a los vigilantes, se presentaron como víctimas.

«No estaba en el BOE»

Los ahora denunciantes aseguraron desconocer que sobre la piscina de Ramírez se había decretado una suspensión temporal del uso público. «No se ha publicado en el BOE», se excusó Concha Peña.

Asimismo, Peña admitió que «muchas» residencias de la Costa de los Pinos vulneran el espacio marítimo-terrestre. Pese a no contar con permiso alguno, no han sido el escenario de ninguna movilización, a diferencia de la vivienda de verano de Ramírez.

La diputada Maria Antònia Vadell resaltó que el derecho de paso es «inalienable». Vadell insistió en que el paso por el espacio marítimo-terrestre es una «costumbre amparada por la Ley de Costas».

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad