BLANCA
DÍEZ
EIVISSA.- La ciudad de
Eivissa contabilizó un total de 140
denuncias por venta ilegal de coches usados
durante los primeros siete meses del actual
año.
Pese a que pueda parecer una
cifra muy elevada, se trata de una cantidad
que mejora los datos pertenecientes a
pasados años en el municipio, en los que se
registraba una media de quince vehículos
diarios en venta ilegal.
Del total de
las denuncias, no todas revisten una
sanción económica, pues algunas de las
alegaciones presentadas por el denunciado,
para recurrir la denuncia interpuesta, son
efectivas. Sin embargo, esto es una
excepción, pues en la mayoría de los casos
«el implicado en la venta ilegal se ve
obligado a pagar la multa».
La
progresiva extinción de esta picaresca se
debe a la aplicación de la Ordenanza
Municipal, que Vila aprobó hace más de un
año, para denunciar la venta ambulante de
vehículos.
En concreto, la normativa
aboga por el derecho a anunciar la venta
cuando el turismo permanece en
funcionamiento, pero sí se aplica en
detrimento del negocio establecido en la
vía pública.
Tras su aprobación, los
efectivos policiales extinguieron redes
ilegales, como la asentada en el
aparcamiento cercano a la entrada a Vila
por la Avenida España.
Pese a que la
ciudad de Eivissa ha erradicado la comercio
ilícito, en otros municipios de la isla
«pervive aún esta venta
ambulante».
En este sentido, el
presidente de la Asociación pitiusa de
Automoción, José Colomar, recordó que
«todavía existen zonas cercanas a
mercadillos, en los municipios de Santa
Eulària y Sant Josep, donde se exponen
vehículos sin permiso».
Colomar se
refirió a esta costumbre como «un fraude»,
que no se extingue «por la inexistencia de
una ordenanza reguladora o de la aplicación
de la normativa existente».