Jonás Gutiérrez fue la principal
víctima de la inusitada dureza que el
Hertha de Berlín practicó ayer sobre el
césped de Son Moix. A pesar del carácter
amistoso del encuentro, los alemanes
repartieron entradas a diestro y siniestro
y sin ningún tipo de contemplación. La peor
parte se la llevó «el galgo», que recibió
un fuerte golpe en el tobillo que aconsejó
su retirada para evitar males mayores. Sin
embargo, Gutiérrez no fue el único blanco
de las hostilidades germanas. El mismísimo
Sergio Ballesteros recibió un codazo en
plena mejilla y sin el balón en juego que
el colegiado, el catalán Moreno Delgado, no
apreció. También Peralta sufrió en sus
carnes el carácter irascible de los
alemanes en un intento de puntapié que el
interior zurdo argentino supo esquivar. En
cualquier caso, ni siquiera estos
incidentes amargaron la noche a la afición
mallorquinista, que aplaudió el generoso
esfuerzo de los futbolistas de Cúper por
lograr una épica remontada que mereció por
juego y ocasiones.
El buen
partido de los mallorquinistas tiene más
mérito todavía si se tiene en cuenta que se
produce en el ecuador de la pretemporada y
ante un conjunto mucho más rodado. Además,
el once inicial que ayer puso en liza
Héctor Cúper contaba con la presencia de
seis de los ocho nuevos fichajes que ha
cerrado el club de cara a esta próxima
campaña, a los que hay que sumar el debut
del canterano Jose. Ni Tuzzio ni Potenza
pudieron estar a la disposición de Cúper:
el primer por lesión y el segundo por la
convocatoria con su selección.