RAFA QUILEZ
Llegó a Barcelona hace
dos años y esta semana se va a Nueva York
para una larga estancia, pero en ese tiempo
la mallorquina Maika Makovski ha tenido
tiempo de hacerse un hueco en la escena
local gracias al magnetismo que irradian
sus canciones.
Makovski, de 22 años,
nacida en Mallorca de padre macedonio -el
músico Vangel Makovski- y madre malagueña,
ha residido también en Madrid y en Suiza, y
ha terminado ahora de grabar su primer
disco, un elepé que promocionará en
Navidad, cuando vuelva por vacaciones.
Editado por la Plataforma de
Autoeditores Españoles (PAE), contiene un
compendio de los temas que esta joven
intérprete, que toca la guitarra, la
armónica, el piano y la flauta, empezó a
componer cuando tenía 12 años, y que le
llevaron a ser segunda en el concurso
Pop-Rock de Palma de 1998, con 15 años, o a
ganar el año pasado el Altaveu Frontera de
Sant Boi de Llobregat.
En la noche
del lunes interpretó un buen puñado de
ellas en las fiestas de Gracia, en concreto
en el escenario de la calle Martínez de la
Rosa, que se llenó para ver su propuesta de
rock con sonido americano, un híbrido entre
Ani Difranco, PJ Harvey y Rickie Lee Jones.
El público la siguió embelesado y se
fue tras finalizar su actuación, excepto
unos pocos fieles que se quedaron a ver a
Justo y los Pecadores, y su hora de
concierto supo a poco.
Maika
Makovski desgranó temas que parten del
rock, se acercan al folk y se adentran
incluso en el punk y en el garaje.