I. R.
PALMA.- A falta de cuatro
días para la tradicional romería de Sant
Bernat de La Real del próximo viernes, y
mientras la alcaldesa de Palma, Catalina
Cirer, deshoja la margarita de si asistirá
o no a la peregrinación al monasterio de
este barrio palmesano, la oposición
comienza a caldear el ambiente y a lanzar
dardos envenenados contra la primera edil
de Cort.
El ejemplo más notorio lo
tenemos en la reacción del grupo municipal
socialista. El portavoz de esta formación,
Antoni Roig, considera que la asistencia de
la primera edil a este acto sería toda «una
provocación». En uno de sus artículos
recogidos en el blog personal del
portavoz del PSOE de Cort en la página
web de los socialistas de Palma,
Roig le habla claro a la primera edil y le
manda un serio aviso. «Ya no caben más
provocaciones», afirma con contundencia
Roig para, a continuación, dejar claro de
quien sería la culpa si hay incidentes.
«Sabes que tu presencia creará
tensión gratuita e innecesaria», afirma el
líder de los socialistas de Palma. Roig
hace esta recomendación a Cirer después de
los graves incidentes acontecidos en la
romería del año pasado cuanto decenas de
manifestantes anti PP, estuvieron a punto
de agredir a la primera edil de Cort y al
secretario general de los populares de
Baleares, José María Rodríguez. No sin
cierto sarcasmo, el portavoz del PSOE de
Palma le dice a Cirer en su misiva que
titula No vayas Catalina que «ya has
demostrado que eres una mujer valiente y
que no tienes por qué ir rodeada de
asesores y protegida por un cordón policial
para visitar un barrio de la ciudad»,
afirma.
Pero en vez de considerar a
la alcaldesa como víctima de la actitud
intransigente de unos manifestantes, Roig
le exige a que «sea generosa y la alcaldesa
de todos los palmesanos».
«Sabes que
tu presencia creará problemas y tensiones.
¿Es necesario? Yo creo que no», afirma. Por
último le recomienda a que coloque una
placa en el Monasterio de La Real donde se
lea que destruyó este recinto por situar a
200 metros de allí un hospital.