En relación al artículo del Sr. Nasser
Mouaffak, publicado en su periódico el
pasado domingo 31 de julio, nos gustaría
realizar las siguientes
aclaraciones:
1. Nos parece un
desconocimiento gravísimo de la realidad
pitiusa decir que los pequeños comercios
son propiedad de los ricos del lugar,
cuando en la inmensa mayoría de los casos
estos comercios están regentados por los
mismos propietarios que, con su tesón y
esfuerzo, ofrecen un servicio inmejorable a
la población.
2. Nos parece una
temeridad decir que el Govern, a través de
la moratoria de la Ley de Comercio de
Baleares, quiera aniquilar la libertad de
comercio en nuestras islas. Ante la
desigualdad de oportunidades que tiene el
pequeño comercio ante las grandes
superficies, el objetivo de dicha moratoria
es establecer unos baremos equitativos
mediante los cuales pueda regirse el
comercio balear con el fin de mantener
activas zonas comerciales ya consolidadas.
Creemos precisamente que la política
del Govern balear trata de elevar el nivel
del tejido comercial de las islas y la
mejora constante de la atención al
cliente.
3. No es cierto que estas
empresas no puedan llegar a establecerse en
Baleares pero lo que seguro que no pueden
hacer es abrir como lo han hecho, sin
cumplir ninguna de las ordenanzas vigentes
que sí cumplen los demás comerciantes.
Resulta sorprendente defender a empresas
multinacionales que abren en Eivissa sin
tener los permisos pertinentes. En todas
las Comunidades Autónomas existe una
normativa que debe cumplirse y, al que no
lo haga, debe sancionársele.
En el
caso de los establecimientos que nos
ocupan, la multa no es suficiente, por lo
que exigimos, además, su cierre mientras no
tenga todas las licencias en
regla.
4. Considerar mal empresario
al pequeño comerciante por no tener una
oferta atractiva y supuestamente tener
precios abusivos no tiene nada que ver con
la realidad del sector comercial pitiuso.
En la actualidad, y promovido por la
Conselleria de Comerç del Govern balear,
existen varios planes de modernización y
calidad para el pequeño comercio (Comerç
Excel·lent), que han tenido una acogida
importante y demuestran el espíritu de
mejora continua en su negocio de nuestros
empresarios. Mal empresario es aquel que no
cumple con la legalidad y la normativa de
la que nos hemos dotado en nuestras
islas.
5. Que alguien hable en el año
2005 de «fuerza represora del Estado» para
eliminar la competencia, refiriéndose a la
moratoria de grandes superficies
comerciales, suena a tiempos pasados y no
creemos que tenga nada que ver con la
realidad comercial actual. Antes al
contrario, las grandes superficies intentan
colarse en nuestras islas burlándose de la
legalidad vigente y, por consiguiente, de
todos los ciudadanos.
6. Estar a
favor de la libertad de horarios y de las
fechas de las rebajas sería crear una
jungla comercial en la que el más grande,
con una capacidad de contratación de
personal mucho mayor que el pequeño
empresario (empleo precario), acabaría
monopolizando el mercado. Debe tenerse en
cuenta que el número de empleados de estas
grandes cadenas, la calidad en el trabajo y
el nivel de formación no tienen ni punto de
comparación con lo que ofrece el pequeño
comercio.
Diez tiendas de estas
grandes empresas podrían copar todo el
mercado de Eivissa ciudada y únicamente
estarían dando empleo a no más de sesenta
personas y eso supondría el cierre de más
de 500 negocios textiles con un total de
trabajadores cercano al millar. Quizás eso
es lo que, en definitiva, pretenden
algunos: dinamitar los pequeños negocios
familiares en beneficio de empresas
procedentes del exterior.
PIMEEF
COMERCIO es la patronal que agrupa a las
empresas del sector en Eivissa