KOSME DE BARAÑANO
El ex
director del Instituto Valenciano de Arte
Moderno (IVAM), Kosme de Barañano, zanja
con este artículo la campaña del Grupo
Serra, que ha acusado falsamente a Agatha
Ruiz de la Prada de apropiarse de la obra
de Miró.
En el calor del verano
surgen siempre en la prensa estival
rasguños innecesarios. Estamos metidos (o
mejor dicho, en mi caso, envuelto)
en un cruce de malos entendidos, de una
manera insustancial. Intentaré explicarme y
apagar una polémica sin mayor contenido de
razón.
En primer lugar quiero dejar
claro que Joan Miró es uno de los
artistas más importantes del siglo XX, y
que Agatha Ruiz de la Prada es una
de las diseñadoras más originales y
creativas del momento con 25 años de
creación ininterrumpida. Los campos en los
que trabajan son diferentes aunque
cercanos. El diseño en el soporte textil,
la moda en el vestir, no ha estado nunca
alejada de la Historia del Arte. Véase al
respecto mi ensayo Las Formas del
vestir, las Formas del Arte en el
número monográfico dedicado a este tema en
la revista Escala (no 2, julio
1997). Antes del cubismo y del surrealismo
se habían interesado por el mundo de la
ropa tanto los prerafaelitas ingleses con
sus adaptaciones de las vestimentas
medievales británicas como el movimiento
más organizado y teórico de William
Morris.
En segundo lugar, siendo
director del IVAM abrí una línea de estudio
y de investigación en el departamento de
publicaciones alrededor de las arts and
crafts (a la que el Museo desde su
fundación había atendido, especialmente a
las artes gráficas) introduciendo el diseño
textil (o si se quiere la moda de los
grandes creadores), campo que sigue la
actual directora Consuelo Ciscar y
campo que está trabajando intensamente y
con acierto Andrés Carretero en el
Museo del Traje de Madrid. La ropa explica
la historia del hombre como lo ha
demostrado la reciente y magnífica
exposición en el Palacio Real de Madrid
Vestiduras Ricas. El Monasterio de las
Huelgas y su época 1170-1340 organizada
por Patrimonio Nacional. Así se puso en
marcha bajo mi mandato el Catálogo
Razonado de la obra del diseñador
Francis Montesinos y Homenajes a
Artistas de Agatha Ruiz de la Prada,
así como el proyecto de los hábitos del
arquitecto John Pawson para los
monjes del convento cisterciense de Novy
Dvur en Bohemia.
En tercer lugar, al
hablar de plagio, copias o referencias de
un artista sobre otro, debemos aclarar el
sentido de las palabras y también el de las
intenciones. Toda la Historia del Arte está
realizada sobre referencias, como lo está
toda la Historia de la Literatura y la de
la Música. Reflexionemos un momento sobre
el sentido de obra original,
copia, cita y
reproducción al respecto de las
manifestaciones artísticas, en relación a
los conceptos de mímesis, imitación y
plagio. Son conceptos que han variado
enormemente desde el sentido de anonimidad
del Medioevo o el concepto de genio
individual del Renacimiento a la actualidad
del derecho y copyright de artista y
de reproducción de imagen.
Una cosa
es una copia y otra cosa muy diferente es
el plagio, que es la copia con intención de
apropiación indebida. En el plagio no hay
creación, es decir, formulación de
una experiencia propia, sino reproducción
de una experiencia anterior. Es una
apropiación indebida y con engaño. Por otra
parte en la Historia del Arte tenemos la
réplica: repetición por el propio
artista o por su taller, bajo su control,
de una imagen por él descubierta. La
frontera entre réplica, copia de taller y
copia moderna es a veces mercurial, difícil
de controlar y de analizar. Asimismo la
variación: cuando hay cambios sobre
la imagen original, ostentando ciertas
diferencias pero permaneciendo la forma
básica. Y por otra parte la versión:
la diferenciación anterior adquiere
aspectos nuevos o matices particulares,
donde hay una deriva con nuevas
sugestiones. El propio término de
copia es un término al que hoy en
día le damos un sentido negativo, pero que
en la historia de las Escuelas de Bellas
Artes y Academias, tanto occidentales como
del mundo oriental, no lo ha tenido jamás.
Copia es la reproducción de una imagen ya
descubierta por otra mano, aunque no de una
manera mecánica o industrial. El hecho de
la copia ha tenido otras vertientes
pragmáticas en toda la enseñanza de las
artes y ha sido la base de toda la
transmisión del oficio:
-La
copia ha sido una forma de aproximación a
los modelos, como forma de estudio
en todo tipo de academias. Es decir, como
proceso de formación, ejercicio de
transcripción, de gimnasia educativa:
modelo o pattern para ser imitado y
reproducido.
-La copia ha sido un
ejercicio de dominio, en vez del
natural, como ejercicio de
reconstrucción. Es decir, como proceso de
ejercicio formal y de conocimiento: modelo
o subject matter para ser tenido en
cuenta.
-La copia también ha sido una
confrontación personal con el modelo. El
caso de Rubens copiando a
Tiziano, o el de Goya a
Velázquez, donde no se produce una
sustitución del original.
Una
imagen formulada por alquien (por un
artista) una vez -es decir,
tematizada- vive después, se
reproduce, como motivo (con
cambiante profundidad, con otras razones y
con diversos métodos) a lo largo de la
Historia del Arte y también de la Música y
asimismo de la Literatura. Pensemos por
ejemplo en los Interiores Holandeses
del propio Miró.
Frente a
originales y copias podemos hablar también
de las Reminiscencias o
Referencias o Citas y
Paráfrasis que a veces se establecen
con otras imágenes, como es el caso de
Agatha con autores como Sean Scully,
Joan Miró, Eduardo Chillida, etc. En
este sentido podemos hablar de
citas, pasticcios,
parodias, persiflages y de
paráfrasis. Cita es la repetición de
una parte o de un detalle de una imagen en
otro contexto y de otra forma, una
transposición de otros textos u otra
imagen. Pasticcio: conjunto de citas
conformando otra imagen. Parodia: cuando el
subrayado anterior es irónico. Persiflage:
cuando el subrayado es cómico o ácido: no
hay interpretación sino provocación.
Paráfrasis: repetición de una cita con una
intención dialéctica, de subrayado, de
confrontación, de admiración y de
interpretación. Pensemos en los más de
cincuenta cuadros de Bacon sobre el
Inocencio X de Velázquez que
expusimos en el IVAM. El ya citado libro de
Agatha Ruiz de la Prada entra en esta
intención de la paráfrasis y de la
admiración.
Los elementos
compositivos de los diseños de Agatha se
convierten en signos autónomos pero sin
significado, no tienen un sentido lógico
sino que sólo le interesan en cuanto
elementos de posición formal o de
estrategia compositiva. Crea una poética
propia, donde no hay un discurso (como el
arquitectural de Balenciaga o el del
pliegue en Miyake) sino una energía
plástica, lo que en poesía denominaríamos
asociación fonética. Hay una música
en la ropa de Agatha como en la poesía de
Juan Ramón Jiménez. Y su sentido de
la referencia, de la cita y de la
paráfrasis, como lo supo entender muy bien
Eduardo Chillida, apoyando su exposición en
el Reina Sofía en 1996, parte de la
admiración y del aprecio por la Historia
del Arte. En estas obras de Agatha,
realizadas por capricho intelectual y jamás
puestas a la venta, subyace el pensamiento
de Paul Cezanne admirador de
Poussin y al que copiaba en el Museo
del Louvre: «je veux que la fréquentation
d'un maître me rende a moi -même; toutes
les fois que je sois de chez Poussin, je
sais mieux qui je suis» («frecuentar a un
maestro me devuelve a mí mismo, cada vez
que me meto en Poussin sé mejor quién
soy»). La obra de Agatha no quita nada a
Joan Miró sino que manifiesta, desde otra
inmersión, la gran profundidad del mar
Mediterráneo que es y recoge en sí el mundo
visual del artista catalán.
Kosme
de Barañano fue director del IVAM de
2000 a 2004.