PALMA.- El Mediterráneo tiene un riesgo
real de tsunamis, por lo que existe una
necesidad urgente de instalar sensores de
alerta temprana en el fondo del mar que
permitan prevenir con anticipación la
aparición de maremotos. Así lo advierte en
el último número de la revista Marina
Civil el científico Michell de
Villeneueve, del Centro Francés de
Investigaciones Científicas
(CNRS).
Villenuve mantiene que en el
Mediterráneo, el Caribe y las Malvinas hay
sistemas geológicos exactamente idénticos a
la falla de Sumatra que provocó el tsunami,
por lo que alerta de los riesgos y denuncia
que, aunque existen sismógrafos que
permiten detectar los terremotos, no hay
sensores específicos para este fenómeno que
permitan avisar con la anticipación
adecuada. El sistema DART (Deep-Ocean
Assessment and Reporting Program), ya
funciona con éxito en el Pacífico Norte y
se podría instalar en el Mediterráneo. Se
espera que para el 2007 se implanten 32
unidades del sistema en el Mediterráneo,
La importancia de este sistema
radica en que permite saber cuándo se ha
desencadenado la secuencia que origina el
tsunami, pudiéndose estimar su hora de
llegada a la costa en un plazo prudencial.
El Mediterráneo sufre cada 300 años
un maremoto de gran virulencia, y hoy en
día registra un 10% del total de los
tsunamis que se producen en todo el mundo.
Actualmente la zona del Mediterráneo
más sensible a los efectos de tsunamis se
sitúa en el espacio que forman el mar
Balear, el de Alborán, la Hoya Argelina, el
mar de Liguria, el Tirreno y el Canal de
Sicilia, debido al choque de la placa
tectónica eurasiática y la placa tectónica
africana. Baleares sufrió en 2003 un
pequeño tsunami provocado por un terremoto
que tuvo su epicentro en Argelia.