E.U.
El alcalde popular de
Llucmajor consintió a su socio de gobierno
adjudicar a sociedades vinculadas a él -tal
y como ha conluido el Grupo de Delincuencia
Económica- hasta un millón de euros
públicos.
Dentro de ese montante
total, que ha sido revelado por EL MUNDO/El
Día de Baleares aparecen casi una decena de
contratos al grupo Los Brunos. El primer
edil del municipio, sabiendo que su
concejal graba discos con ellos, no sólo no
puso ninguna pega. Autorizó, primero, que
ejerciera de intermediaria con los artistas
-y, por lo tanto, cobrara por ello- María
Aldao, la amiga íntima de Rabasco. Y, en
segundo lugar, que los pagos se llevaran a
cabo a dedo, es decir, sin pasar por
concurso.
De esta forma, y con la
autorización del alcalde, Rabasco destinó,
sólo a estos músicos, 90.000 euros. La
actitud de Lluc Tomàs se debe, tal y como
explicó públicamente en el último Pleno, a
que el líder de ASI goza de «plena
confianza para hacer en su área lo que
quiera». Y en cuanto al sistema de
contrataciones que se lleva a cabo en el
Ayuntamiento que dirige ya lo explicó hace
tiempo. «Yo sólo sé que a mi familia no le
puedo adjudicar nada», confesó a EL
MUNDO/El Día de Baleares cuando estalló el
escándalo. Cabe recordar que Lluc Tomàs
gobierna con el apoyo del imputado Joaquín
Rabasco a pesar de tener mayoría absoluta
en el municipio que dirige.