ESTEBAN URREIZTIETA
PALMA.-
Joaquín Rabasco destinó 90.347 euros
públicos del Ayuntamiento de Llucmajor a
adjudicar conciertos a la pareja de
italianos con la que canta y graba discos.
Estos músicos se hacen llamar Los Brunos y
en tan sólo tres años actuaron en el
municipio nueve veces a costa del erario
público. Y sólo una vez por menos de 6.000
euros.
El procedimiento que utilizó
el líder de ASI (Agrupación Social
Independiente) para contratar a los músicos
con los que emula a Frank Sinatra cantando
New York, New York o el himno del
partido que preside es el que ha utilizado
siempre para llevar a cabo adjudicaciones
con sociedades vinculadas a él.
Es
decir, trocear los pagos para que no
superen los 12.020 euros que fija la Ley de
Contratos para que estas operaciones eludan
el trámite del concurso público. El edil
utiliza normalmente como intermediaria en
estos contratos a su amiga íntima, María
Aldao Muiño.
Una persona con la que,
de hecho, comparte una de las empresas que
durante los últimos años se han visto
agraciadas con adjudicaciones del
Consistorio de Llucmajor.
Las
contrataciones con Los Brunos constituyen
tan sólo una parte del millón de euros
públicos que adjudicó Rabasco entre 2000 y
2003 tanto a la mencionada Aldao como a una
sociedad apoderada por él mismo. Este
presunto desvío de dinero público está
siendo investigado en estos momentos por el
Juzgado de Instrucción número 6 de Palma a
raíz de una denuncia interpuesta por el
PSOE, así como de las conclusiones del
Grupo de Delincuencia Económica de la
Policía Nacional, que asegura en sus
informes que una buena parte del dinero
acabó en las cuentas bancarias personales
de Rabasco.
Los contratos con Los
Brunos fueron canalizados a través de
varias empresas administradas por María
Aldao. Así, el Consistorio de Llucmajor
contrató con la sociedad Tenedi Ambiente,
S.L., una actuación de estos músicos con
motivo de la celebración del Día del
Turista, el 14 de octubre de 2000. El
montante total ascendió a 5.800 euros.
Meses después, el Ayuntamiento volvió a
recurrir al mismo grupo musical para
amenizar la fiesta de fin de año. Esta vez,
de las arcas públicas salieron 8.300
euros.
Un año después, el Consistorio
volvió a contar para el Día del Turista con
Los Brunos. Y en esta ocasión, la actuación
de los músicos italianos se
revalorizó.
Siempre los
mismos
Si doce meses antes el
Consistorio había empleado 5.800 euros,
ahora por el mismo concepto y la
intervención también de un grupo denominado
Los Bohemios, se pagaron 10.200 euros
públicos. Y en un informe interno elaborado
por el propio Ayuntamiento de Llucmajor,
este mismo concepto aparece abonado por
duplicado: la primera vez sin contrato y
otra bajo el epígrafe de «contrato menor».
El mismo día y a la misma cuenta
bancaria.
Para las Fiestas de Cala Pi
los artistas invitados volvieron a ser los
músicos con los que actúa el concejal de
Turismo del municipio. Esta vez, el precio
de la actuación ascendió a 9.700 euros. En
los carnavales del municipio y por poco más
de 6.000 euros, Los Brunos fueron los
agraciados. Estos son sólo algunos ejemplos
de los encargos que recibió este duo de
italianos que se han convertido durante los
últimos años en el grupo oficial de la
localidad.