EL
MUNDO
EIVISSA.- La máxima
autoridad del Ayuntamiento de Eivissa, Xico
Tarrés, contestó ayer a las acusaciones
vertidas por el Partido Popular sobre la
actuación del Consistorio durante la
jornada festiva del Vuit d'Agost.
En
este sentido, el alcalde concretó que
durante los actos previstos para la
celebración de la Diada ibicenca «no se
escuchó ni insultos ni amenazas» dirigidos
a símbolos o autoridades públicas.
En
opinión del Grupo progresista, el Monseñor
Vicente Juan Seguro «tampoco fue objeto de
un intento de agresión». Una aseveración
que, según Tarrés, «ratifica el mismo
secretario de la máxima autoridad religiosa
de las Pitiüses».
Del mismo modo, el
alcalde de Vila aseguró que los efectivos
policiales presentes a lo largo de la
jornada festiva, «fueron los mismos que los
desplegados en años anteriores».
No
obstante, el equipo de Gobierno explicó que
si durante los actos institucionales se
hubiera percibido algún percance,
«hubiéramos respondido como responsables»,
sin embargo, según Tarrés, «este no fue el
caso».
El Grupo Progresista concretó
que la celebración tan sólo albergó el
derecho de la libertad de expresión de los
ciudadanos, «y por este motivo no podíamos
retirar todas las pancartas», que
aparecieron de la mano de ERC y la
Plataforma Anti-Autopista.
Con
respecto a esta última agrupación, los
progresistas aseguraron ser «los primeros
sorprendidos de la manifestación
programada».
Por su parte, la
concejala Lourdes Costa aclaró que los
técnicos de la regidoria recomendaron, tras
la decisión final de ubicar la pirotécnica
de las fiestas en el Baluarte Santa Llucía,
trasladar los fuegos artificiales ante el
peligro desatado por la existencia de un
socabón en el pavimento.
El alcalde
del Ayuntamiento concluyó las aclaraciones
recordando que el Consistorio «está abierto
a cualquier tipo de colaboración con el
resto de instituciones» e instó al PP a
«elaborar proposiciones, en lugar de actuar
en contra de las actuaciones de Vila».