El equipo de Gobierno de Sant Antoni,
liderado por José sala, se propuso a
principios de temporada cambiar
radicalmente la cara del municipio,
especialmente del casco urbano, y uno de
los puntos básicos de este cambio «radical»
era mejorar el servicio de
limpieza.
Para ello se multiplicaron
los esfuerzos económicos y los medios
materiales con una nueva contrata del
servicio de recogida de residuos
sólidos.
Pero para que esta
revolución en la limpieza no quedara
solamente en buenas palabras, era necesaria
la colaboración de los ciudadanos, algo que
hasta el momento no se había producido y
que ahora el Ayuntamiento intenta lograr
aplicando sanciones.