G. REVELLES / E. SANCHEZ
EIVISSA-
La presidenta de la organización Europe
Against Drugs, Grainne Kenny, advirtió ayer
a los jóvenes irlandeses de los peligros de
consumir drogas como el GHB o éxtasis
líquido mientras están de vacaciones. La
recomendación de Kenny se produjo como
consecuencia del fallecimiento en Eivissa,
el pasado lunes, del joven irlandés Finbar
M. Kelly, de 27 años, tras la ingesta, en
principio, de GHB.
Según recogían
ayer medios digitales irlandeses, la
presidenta de Europe Against Drugs,
organización consultiva del Consejo
Europeo, ha recomendado a los turistas
jóvenes de Irlanda evitar el consumo de
sustancias estupefacientes mientras están
de vacaciones «en el Continente», dado que
éstas suelen prepararse en «laboratorios
callejeros».
«La gente tiene que
tener muy claro», dijo Grainne Kenny en
referencia a la compra y consumo de drogas
por parte de los jóvenes irlandeses, «que
cuando se van de vacaciones les pueden
engañar y es muy peligroso».
En
Eivissa, el delegado del Gobierno, José
Manuel Bar, indicó, por su parte, que el
fallecimiento del joven irlandés Finlan M.
Kelly pudo producirse tras consumir éste
diferentes sustancias estupefacientes. Bar
explicó que no se descarta ninguna
hipótesis, pero, en su opinión, «tal vez lo
fatal fue el mezclar éxtasis líquido con
una combinación de otras sustancias
estupefacientes».
Los propios amigos
del joven fallecido han reconocido que
adquirieron diferentes tipos de drogas y a
distintos vendedores a lo largo la noche.
Algo que podría descartar la posibilidad de
que el fallecimiento de Kelly se produjera
por ingerir éxtasis líquido adulterado.
Tolerancia cero
El
delegado del Gobierno en las Pitiüses
insistió, por otro lado, en la necesidad de
«ir hacia la imagen de tolerancia cero ante
el consumo de drogas». «Tenemos que pasar»,
abundó, «de la imagen de permisividad a la
de tolerancia cero». Algo que, en su
opinión, sólo será posible si se realizan
esfuerzos para ello desde la
Administración, las fuerzas y cuerpos de
seguridad y los empresarios del ocio
nocturno en Eivissa.
«Es un problema
social de importancia», explicó Bar, «y
repercute tanto en nuestra juventud como en
nuestra imagen turística». Por ello no
descarta la posibilidad de crear una mesa
de diálogo y colaboración en la que estén
representados administraciones, fuerzas de
seguridad y empresarios. Sobre todo de los
municipios más afectados por el problema:
Vila, Sant Josep y Sant Antoni. «Estamos
haciendo un gran esfuerzo en lo que a las
fuerzas de seguridad se refiere», subrayó
el delegado del Gobierno, «pero está claro
que hace falta más porque este problema es
un motivo de preocupación para
todos».
José Manuel Bar quiso dejar
también claro que el mensaje que han de
recibir los jóvenes es el de que «las
drogas, todas, matan y lo pueden hacer muy
rápidamente, estén o no adulteradas, en
agosto o en septiembre». «Los jóvenes»,
concluyó, «se meten dinamita en el
cuerpo».