ESTEBAN URREIZTIETA
EDUARDO COLOM
CALVIA.- En tan sólo tres días, Joan
Thomàs (Calvià, 1965) ha abandonado UM. Ha
desafiado a Munar y a Serra. Ha permitido
que por primera vez el PP no tenga que
depender en Calvià del voto regionalista.
Y, por extensión, ha abortado la venganza
de la presidenta del Consell y del editor
contra Delgado y la familia Nigorra por
oponerse al pelotazo de Son
Massot.
El negocio inmobiliario de
los Serra en Calvià alteró el ecosistema
político, urbanístico, mediático y
económico de Baleares. Aquí está la primera
gran consecuencia.
- Usted
vivió desde dentro de UM el escándalo
urbanístico liderado por el yerno de Pedro
Serra. ¿Se puede entender su decisión sin
Son Massot?
- De momento no voy a
hablar de Son
Massot.
- Todo el
mundo dice que lo que ha hecho sólo se hace
por dinero...
- Es verdad que el
ciudadano de a pie lo comenta y que no
comprende otra cosa. Si es así, conmigo se
han topado con una persona distinta. Quien
diga que soy un corrupto, que lo demuestre.
Que busquen, miren y comparen. No tengo
nada que esconder.
- Su ex
compañero Isidre Cañellas fue el primero en
acusarle de protagonizar un «posible caso
de corrupción». ¿Puede el líder de UM en
Calvià decir que tiene las manos limpias?
- Yo no he acusado a nadie y
respeto a todo el mundo. Al que han acusado
es a mí. Que diga dónde está la corrupción.
Yo por mi parte no voy a acusar de nada a
mi ex compañero.
- ¿Tiene
algo que esconder su antiguo compañero de
filas?
- No voy a acusar en
ningún caso ni a mi ex partido ni a mi ex
compañero Isidre Cañellas. Y en el círculo
en el que siempre he trabajado nunca he
visto corrupción.
- ¿Puede
asegurar entonces que estando en UM no ha
visto jamás ningún pago de comisiones? ¿Es
que acaso no hay corrupción en la política
balear?
- Yo no he llegado a ver
nada. Al menos en el círculo de trabajo en
el que yo me muevo.
-
¿Cuáles han sido las verdaderas razones que
le han llevado a dar el paso y dejar
UM?
- Todo empezó cuando el
Ayuntamiento de Calvià decidió no recurrir
el caso regalos de Margarita Nájera
-la compra por parte de la ex alcaldesa de
ropa y artículos de lujo con dinero
público-. En aquel momento tuve que votar a
favor del PSOE en el Pleno. Mi intención no
era esa, pero por disciplina de partido
accedí.
El segundo fue que la
auditoría que se realizó sobre la etapa
anterior no reflejaba la realidad. Como
regidor de Mantenimiento trato con los
proveedores, conozco los problemas que hay.
Y no se reflejó la ausencia de pagos y la
tardanza de los mismos. Para mí era una
bandera importante que esa auditoría
saliera bien.
- También se
ha manifestado a favor de otras líneas
maestras de la política del PP en Calvià
que no comparte UM...
- Desde que
se nos enseñó el proyecto del Parque
Temático en el Hotel Palas Atenea me
pareció bueno para el municipio. Igual que
el Centro de Tecnificación Deportiva. Y lo
que menos me preocupa es que se lleve a
cabo en terrenos de los Nigorra o en
terrenos de Perico el de los
palotes. Me da exactamente lo mismo
mientras sea en Calvià. No tengo ninguna
culpa de que el señor Nigorra tenga muchos
terrenos. Cuando se habla de este señor
parece que se habla del demonio pero no es
mi culpa que esto sea
así.
- También ha acusado a
su anterior partido de estar siempre
jugando con la «ambigüedad».
-
Soy una persona muy clara, muy directa y no
comparto ningún comportamiento ambigüo. Es
complicado pillarme a mí diciendo algo que
no es. Isidre tiene un caracter distinto al
mío. Es más ambigüo. Y eso nos llevó a no
entendernos o discrepar en bastantes
ocasiones. Tampoco he entendido todas las
discrepancias, muchísimas, de UM con el PP.
Siempre he creído que había que mantener el
pacto por el bien de los calvianers.
Y eso ha sido bastante complicado durante
estos dos años.
- Al
margen de éstas, hubo una discrepancia en
concreto que le llevó a decir basta
ya. Cuéntenos todos los detalles sobre
la comida entre Cañellas y usted a escasos
metros del diario Ultima
Hora...
- Uno de los momentos
más importantes en esta historia tuvo lugar
el pasado mes de noviembre. Isidre y yo
comimos a solas en el restaurante Los
Rafaeles y me comunicó que deseaba
presentar una moción de censura. Yo le dije
que no contara conmigo para eso porque
había una pacto de gobernabilidad y había
que cumplirlo. Y ese fue un momento clave
porque a partir de ahí su relación conmigo
y seguramente la mía con él no fue la
misma.
- ¿En qué términos
se desarrolló la comida? ¿No le argumentó
Cañellas el porqué de su intención de
derrocar a Delgado?
- Allí sólo
se dijo lo que ya he dicho. Nada más. Voy
con la verdad por delante digan lo que
digan y hagan lo que hagan.
- ¿Le
explicó Cañellas de dónde había partido esa
iniciativa?
- No sé si se lo
habían ordenado, si salió de él o no salió
de él. Sólo sé que fue él quien me lo
planteó.
- ¿Cómo ha sido su
relación con los líderes de UM desde que
entró en el partido?
- Hasta mi
salida, siempre he recibido un trato
excepcional. Eso sí, la única vez que he
ido a Palma a exponer mi punto de vista
sobre un tema puntual ha sido para mostrar
mi oposición a la postura oficial en torno
a Nova Santa Ponça. Fue el viernes 22 de
julio a las 10 de la mañana en una reunión
en Palma. Y allí, textualmente, me dijeron:
«Del pasado no queremos saber nada. De las
relaciones entre Isidre y tú no queremos
saber nada. Del futuro podemos hablar
siempre y cuando el viernes votes que
no a la recepción de Nova Santa
Ponça. Si votas diferente al no, UM
te expulsará el viernes por la tarde e
iremos a por ti».
- ¿Quién le dice
eso?
- Me lo dice el
partido.
- ¿Un tal Bartomeu
Vicens?
- Insisto en lo que ya he
dicho antes: me lo comunicó el
partido.
- Cuéntenos cómo es el
funcionamiento interno de UM ¿Quién toma
las decisiones?
- Hasta ahora UM
de Calvià ha tomado las decisiones en el
comité local pero lo que sí puedo decir es
que Isidre es miembro del consejo político
y ejecutivo del partido y conoce más la
política interna que yo. Las relaciones con
Palma siempre las ha llevado él.
-
¿Cómo se financia el partido?
-
No tengo ni la más remota idea. Sólo era el
número dos de l partido en
Calvià.
- ¿Conoce usted a
Maria Antònia Munar?
- He
coincidido con ella en las fiestas de fin
de año y en alguna ocasión que he ido al
partido en calidad de representante de
regidores o como representante de
secretarios. Ese es el único contacto que
he tenido con Munar. Y jamás he hablado con
ella por teléfono.
- ¿Y a usted
qué le parece que la señora Munar
compatibilice su cargo con negocios
privados?
- Ahí no voy a
entrar.
- Por su condición de
regidor de Mantenimieto usted conoce la
situación de Nova Santa Ponça y habrá
tenido que tratar bastante a la familia
Nigorra...
- La única vez que he
coincidido con la familia Nigorra fue hace
ya año y pico, que mantuvimos una reunión
técnica con el servicio jurídico y
urbanístico del Ayuntamiento y con Calvià
2000 para empezar a trazar las líneas
maestras del convenio. Desde ese día ni he
vuelto a hablar ni he vuelto a ver al señor
Nigorra. El convenio lo han llevado los
técnicos de Urbanismo en colaboración con
los de Vías y Obras. Así de
claro.
- ¿Le ha escuchado UM para
adoptar la postura oficial contraria al
convenio?
- Todo lo que ha hecho
UM en la recepción de Nova Santa Ponça ha
sido decidido unilateralmente por Cañellas
y sin consensuarlo conmigo. Todas las
mañanas me tenía que enterar de lo que
había dicho mi compañero por la prensa.
Cañellas me llamó para decirme que se había
firmado el convenio. Yo le pregunté que qué
íbamos a hacer y él me contestó que ya
había anunciado a los medios que no lo
apoyábamos. Sin consultármelo.
- Las razones que motivan
su marcha coinciden con temas clave de la
política del PP. ¿Qué piensa usted del
señor Delgado, qué alaba de él, qué
defectos le ve y en qué medida cree que
puede congeniar con él?
- Mis
relaciones con el alcalde de Calvià siempre
han sido correctas, fluidas, cordiales.
Todos los problemas que yo he tenido en mis
áreas los hemos debatido y habremos
discrepado en algunos casos pero mis
relaciones con el PP y con el alcalde
siempre han sido cordiales. Exactamente
igual que con el PSOE. Siempre les he
saludado y he ido a verles en los actos
públicos. Y siempre que me han consultado
mi opinión he defendido que hay que
convocar a la oposición a todos los actos
públicos.
- ¿Fue por esa
relación tan «fluida» por lo que su
partido, según reveló usted el jueves, le
prohibió hablar con el PP y con
Delgado?
- Sí, hace casi dos
meses se me prohibió expresamente tener
ninguna relación con ningún concejal o
miembro del Partido Popular. Y mucho menos
con el alcalde.
- ¿Hay algo que
usted le haya reprochado desde UM a Delgado
y que cree que debe mejorar en el futuro?
- No, la política del PP es del
PP.
- Hace unos meses Delgado le
puso al frente del Area de Medio Ambiente,
que hasta entonces era competencia de
Alberto León. ¿Fue un preludio de lo que ha
pasado ahora?
- No. Para nada.
Esa decisión se tomó estrictamente por
motivos de gestión.
-
¿Dónde se ve en un futuro
inmediato?
- Mi futuro inmediato
en estos momentos está única y
exclusivamente en manos del alcalde. Es el
alcalde el que tiene competencias para que
yo continúe en el cargo. Si no me dicen
nada, yo continúo en el cargo y sólo el
alcalde puede quitarme las áreas. Mi futuro
lo tiene que decidir él.
- ¿Se ve
en otro partido?
- Si tomo alguna
decisión va a ser siempre a favor del
ciudadano y de los que sé que me han
votado. En estos momentos soy concejal no
adscrito y las decisiones dependerán de lo
que se consensúe con el equipo de
gobierno.
- ¿Cree hoy por hoy que
el programa del PP favorece al ciudadano y
una mayoría absoluta podría favorecer a los
calvianers?
- Ya lo dije
en mi rueda de prensa. Es claro y evidente
que estoy a favor de muchas iniciativas del
PP. Y esto no es contrario al Pacte per
Calvià, que creo que debería
mantenerse. Votaré en el Pleno lo que crea
que es bueno para los
ciudadanos.
- ¿Volvería otra vez a
UM?
- No. Me ha costado mucho
tiempo tomar la decisión de irme y jamás
volveré.
- ¿Qué dice a los que
piensan que su marcha responde sólo a
criterios urbanísticos y no
ideológicos?
- Que no es así y
que el tiempo pondrá a cada uno en su sitio
y me dará la razón.
- ¿Se volvería
a sentar en una mesa con Isidre Cañellas
para almorzar?
- Siempre que él
quiera.
- ¿Han hablado
últimamente?
-No. Desde justo
después del comité local no he vuelto a
hablar con Cañellas. Intentó ponerse en
contacto conmigo el miércoles por la mañana
y yo ya había tomado la decisión después de
comprobar que habían sido mis propios
compañeros quienes llamaron a los
periódicos.
- Para acabar: usted
fue futbolista, ¿aceptaría una prima por
ganar?
- No. Yo he jugado mucho
al fútbol y las primas por ganar no me
parecen correctas.