SANTA MARGALIDA.- El Ayuntamiento de
Santa Margalida instalará este fin de
semana 16 bandas reductoras de velocidad en
el casco urbano del municipio, después de
las numerosas quejas vecinales que ha
recibido su alcalde, Antoni del
Olmo.
«Debido a la preocupación
ciudadana por la alta velocidad que toman
los vehículos dentro del casco de La Vila
encargué un informe a la Policía Local, que
concluyó que era necesaria la instalación
de bandas reductoras de velocidad y hoy
hemos procedido a su instalación»,
manifestó del Olmo a Europa
Press.
Los 16 badenes, que se
comenzaron a instalar ayer, estarán
ubicados en los diferentes accesos al
pueblo desde los otros núcleos vecinos como
Can Picafort, Muro o Maria de la Salut. En
concreto, los elementos desaceleradores se
instalan en las calles Clavet, Joan Monjo
March, Miquel Ordinas, Enginyer Fuster,
Antoni Maura, Santa Catalina Tomás, Pou de
Sa Garriga, Doctor Crespí, además de en la
carretera de Artà y en otros dos viales
junto al campo de fútbol.
Pero las
medidas para mantener a raya la velocidad
dentro del casco urbano no se quedan ahí.
«Además de ubicar las bandas en las calles
más transitadas del pueblo, la Policía
Local cuenta con un radar que ha sido
cedido por la Jefatura de Tráfico, el cual
ayudará también a controlar la velocidad de
los turismos que circulen por Santa
Margalida. Esperamos que entre ambas
medidas se circule por La Vila a la
velocidad indicada y evitar así que se
genere temor entre los peatones», expuso el
alcalde viler.
Con la
instalación de estas 16 bandas reductoras,
Santa Margalida se suma de esta forma a Can
Picafort y Son Serra de Marina, localidades
que ya habían procedido a instalar meses
atrás los mismos dispositivos. Se estima
que entre hoy y mañana queden todas las
bandas colocadas en su sitio, de forma que
desde el lunes esté montado todo el
dispositivo.