GABRIEL MERCÈ
SÓLLER.- Un grupo de
vecinos preocupados por la construcción de
un nuevo centro educativo y un aparcamiento
subterráneo en terrenos de la antigua
fábrica textil Ca les Ànimes se reunió con
el alcalde de la localidad, Carles Simarro,
para formularle una batería de preguntas,
especialmente orientadas al problema
circulatorio que puede causar en la
barriada la apertura de estos
equipamientos.
A la reunión celebrada
en la Sala Magna del Ayuntamiento
asistieron una quincena de vecinos, que
fueron atendidos por Simarro y la concejal
de Educación, María José Serra. Los
presentes no escondieron su oposición al
proyecto por considerar que alterará la
tranquilidad del barrio debido,
especialmente, a las dificultades de acceso
al punto donde se ubicará el centro
escolar.
De los dos accesos a Ca les
Ànimes, uno es la calle del mismo nombre,
de muy escasa anchura, donde los vehículos
tienen que realizar habitualmente maniobras
para poder pasar; y el otro es el camino de
Ses Fontanelles, con un buen número de
curvas sin visibilidad y una anchura
insuficiente para poder circular con
comodidad en ambos sentidos. Simarro
anunció a los presentes la intención
municipal de abrir una nueva calle por la
finca de Can Guixa que conecte Ses
Fontanelles con la avenida de Asturias, con
lo que considera que «quedará resuelto el
problema».Los asistentes a la reunión
solicitaron información relativa a otros
aspectos del centro educativo y al
aparcamiento público que se construirá en
su subsuelo.
Ubicación
definitiva
Expusieron su
contrariedad por haber sido elegido el
terreno municipal de Ca les Ànimes, que se
unirá a un solar propiedad del Consell de
Mallorca, situado en la parte opuesta de la
calle, y solicitaron al alcalde que se
estudiaran otras fórmulas. Simarro explicó
les explicó que la elección es inamovible y
que «encontrar un terreno de 4.000 metros
idóneo para construir una escuela céntrica
es casi imposible».
El Consistorio
tuvo dificultades para hallar una ubicación
para una escuela que los docentes califican
de «urgente». En principio se barajó la
posibilidad de ampliar el centro del
Fossaret, pero el Ayuntamiento lo desestimó
al no poder conseguir los metros necesarios
que exige el Govern. Tanto la dirección del
Fossaret -que cerrará sus puertas al abrir
la nueva escuela- como la asociación de
padres de alumnos aceptó la decisión tomada
conjuntamente por Ayuntamiento y
Conselleria, al considerar que estaba
basada en criterios técnicos. La
construcción del nuevo centro podría
comenzar a mediados del próximo año.