LORENZO MARINA
PALMA.- La ola de
calor que se ha echado encima de Baleares
causó ayer los primeros estragos. El fuego
se avivó ayer en dos puntos bien distintos
de Mallorca. Casi al mismo tiempo, una
planta de reciclaje de papel en Palma y un
pinar de Llucmajor sufrieron los efectos de
las llamas.
Sobre las 12.00 horas,
una inmensa cortina de humo negro era
visible desde casi todos los puntos de
Palma. El foco se encontraba en una planta
de reciclaje de papel situado en el Camí
Fondo.
Las toneladas de papel
hacinadas en la planta de reciclaje se
convirtieron en un combustible perfecto
para que las llamas se propagaran
rápidamente por las
instalaciones.
Las personas que se
encontraban en un centro de educación de
adultos sintieron las llamas acercarse a
pocos metros de distancia. En un primer
momento, les impidieron salir a la calle.
Permanecieron expectantes para ver si el
fuego salía del recinto.
Por fortuna,
varias dotaciones de bomberos de Palma no
tardaron en llegar al lugar. En esos
momentos el humo se había colado por todos
los rincones del Camí Fondo. El humo,
incluso, llegaba a la cercana carretera de
Manacor.
El intenso calor multiplicó
el esfuerzo de los bomberos por sofocar las
llamas. Además, el viento racheado provocó
que el fuego se reavivara durante la
mañana. La principal preocupación de los
servicios de extinción de incendios era
evitar que el fuego saliera del
recinto.
Los bomberos se dirigieron
hacia unos depósitos de combustible de la
zona. El primer objetivo trazado era
impedir que el fuego lo alcanzara. A
continuación, los bomberos fueron trazando
un perímetro en torno al fuego.
Transcurridos unos minutos desde su
llegada, los bomberos consiguieron impedir
que el fuego se saliera del
recinto.
El jefe de los bomberos de
Palma, Manuel Nieto, resaltó las
dificultades de la extinción de las balas
de papel. «Cualquier chispa o un cigarrillo
mal apagado puede ser el origen del
incendio». En este sentido, destacó las
«limitadas» medidas de seguridad
antiincendio de este tipo de instalaciones
de reciclaje de papel.
Un par de
técnicos de Gesa se personaron en el lugar.
Los operarios estaban expectantes. Su
función era cortar alguna línea eléctrica
si era alcanzada. No fue precisa su
actuación.
Concejala 'in
situ'
La concejala de Seguridad
del Ayuntamiento de Palma, Mayte Jiménez,
también se personó en el lugar de los
hechos para comprobar in situ el
alcance del siniestro.
Por otra
parte, otro incendio, en este caso
forestal, se declaró casi a la misma hora.
Un total de 5,10 hectáreas de pinar y
matorral se convirtieron en pasto de las
llamas. El fuego se declaró a las 11.20
horas en Llucmajor. En concreto, en la
urbanización Tolleric.
Un helicóptero
y tres aviones -dos Air Tractor y una
Canadair- del Instituto Balear de la
Naturaleza (Ibanat), dos tanquetas y una
brigada de tierra participaron en las
labores de extinción. También participaron
efectivos de los bomberos del Consell de
Mallorca.