JUAN RIERA ROCA
PALMA.-
Baleares es la décimo séptima comunidad
autónoma de España (la última) en el
porcentaje del Producto Interior Bruto ()
destinado a investigación, desarrollo e
innovación (I+D+I) y también la última en
personal dedicado a esta actividad por cada
1.000 trabajadores en activo.
Sin
embargo, Baleares es la segunda región de
España en el ranking de productividad de
los científicos, indicador que mide el
número de artículos publicados en revistas
internacionales en un periodo de tres años,
por el número total de profesionales
dedicados a la investigación en un
área.
Mientras que Baleares es la
región que menos dinero destina a
investigación, es la segunda de España por
su éxito científico (teniendo en cuenta que
este éxito se mide por las publicaciones ya
que un «descubrimiento» no cobra carta de
naturaleza hasta que lo publica una revista
importante).
Esta situación
privilegiada en el podio de la
productividad científica es notoria, aunque
queda algo minimizada por el escaso éxito
global que registra España en este ámbito.
Igualmente, el menor nivel de inversión
queda aumentado por el hecho de que este
país sea uno de los que menos
invierte.
El catedrático y
vicerrector de Investigación y Política
Científica de la UIB, el doctor Francisco
Muñoz, informa en declaraciones a este
periódico que «la idea general es que a
pesar de que la UIB es pequeña y joven se
ha ganado un merecido prestigio nacional e
internacional».
Plan de
Investigación
Uno de los
principales objetivos del Plan Nacional de
Investigación, Desarrollo e Innovación
2004-2007 es conseguir que se destine el
1,4% del a I+D+I. Este objetivo estatal,
aunque supone gastar más en ciencia, queda
aún lejos del objetivo de la Unión Europea:
destinar el 3% del en 2010.
Para
Baleares el desafío es mucho mayor. Los
últimos datos disponibles indican que el
porcentaje del Producto Interior Bruto que
se destina a investigar, desarrollar e
innovar es de sólo el 0,25% y que el
porcentaje de trabajadores científicos
sobre el global es de sólo el 0,2% (2 por
1.000).
Sin embargo -recuerda un
informe del Vicerrectorado de Investigación
y Política Científica de la UIB- en lo que
se refiere a los baremos de productividad,
«si se comparan los valores, Baleares ocupa
un honroso segundo lugar, tras Cantabria»,
en alusión a la ya mencionada
paradoja.
Así, «la productividad de
nuestros científicos está por encima de la
de investigadores de otras comunidades que
dedican un mayor esfuerzo económico al
I+D+I». Con todo, sigue siendo necesario
duplicar el dinero destinado a este campo
para alcanzar una media globalmente
aceptable.