MARIONA CERDÓ
PALMA.- La
consellera de Salud, Aina Castillo, anunció
ayer que el Govern ha recibido la primera
denuncia por incumplimiento de la Ley
antitabaco. Al parecer, un
consumidor ha demandado la actitud
«provocadora» de un cliente fumador, que
supuestamente se había negado a apagar el
cigarrillo. Sin embargo, la consellera
aseguró que no tramitará la denuncia, de
acuerdo con el compromiso del Govern de
dejar a los bares y restaurantes un mes de
plazo para que se adapten a la
normativa.
Todo esto sucede mientras
en los bares de las Islas empiezan a
aparecer los primeros carteles para limitar
zonas libres de humos. Con estos letreros,
los establecimientos se ponen al día en el
cumplimiento de la Ley de Drogodependencias
y Otras Adicciones, que prohibe el tabaco
en los locales de restauración salvo en las
zonas habilitadas para los fumadores. Una
posibilidad que, según admitió la propia
consellera, será difícil de llevar a cabo
en los establecimientos más
pequeños.
Castillo reconoció que los
bares y restaurantes más pequeños se verán
obligados a prohibir del todo el tabaco, ya
que sus reducidas dimensiones impedirán que
sea factible una zona libre de humos.
«Deberán prohibir fumar en todas sus
dependencias si resulta finalmente
imposible preservar el derecho del no
fumador», aseguró.
La Ley antepone
los derechos de los no fumadores por encima
de los de los consumidores de tabaco, por
lo que los propietarios de locales pequeños
no podrán habilitar una zona libre de humos
si resulta físicamente imposible separarla
de las mesas reservadas para los fumadores.
En cambio, los establecimientos más grandes
podrán acogerse a la posibilidad que les
concede la Ley de acotar zonas para
consumir tabaco.
Castillo hizo estas
afirmaciones durante la rueda de prensa
posterior a la reunión de la Comisión de
Seguimiento de la aplicación de la Ley con
las patronales del sector. En su transcurso
también reconoció que entre los
propietarios de bares y restaurantes «falta
información» sobre la aplicación de la Ley
de Drogodependencias y Otras Adicciones. En
este sentido, anunció la puesta en marcha
de una campaña de información intensa para
aclarar a los ciudadanos el contenido de la
normativa.
Por su parte, el
presidente de la Asociación Empresarial de
Bares y Restaurantes de Baleares, Antoni
Mas, aseguró que los establecimientos
dedicados a la restauración tienen muchas
dudas a la hora de aplicar la Ley. Según
explicó en declaraciones a este periódico,
los propietarios están algo confundidos
respecto a las diferencias entre la
legislación balear y la estatal, que
entrará en vigor el próximo uno de
enero.
La normativa del Gobierno de
José Luis Rodríguez Zapatero es bastante
diferente a la del Govern de Jaume Matas. A
los bares y restaurantes de más de 100
metros cuadrados, les obliga a habilitar
una zona de fumadores con una separación
física, mientras que permite a los locales
con una superficie menor elegir entre
permitir el tabaco o no
permitirlo.
Las diferencias entre la
legislación estatal y la balear han
provocado que los propietarios de bares y
restaurantes se hagan un pequeño lío. No
saben cuando empieza la prohibición del
tabaco en los locales ni si deben adaptar
zonas libres de humos. La Asociación de
Bares y Restaurantes remitió ayer todas
estas dudas a la Conselleria, que las
tendrá en cuenta a la hora de repartir
información entre los propietarios y las
patronales del
sector.
Problemas
Mas
también explicó que los problemas residen
en los locales más pequeños, mientras que
los establecimientos grandes no han tenido
problemas para habilitar zonas libres de
humos. También explicó que la legislación
balear permitirá que los bares y
restaurantes comiencen a tomar conciencia
de sus obligaciones en vistas a la entrada
en vigor de la normativa estatal, bastante
más restrictiva y que prevalecerá sobre la
de las Islas.
Las dudas
planteadas por Mas son parecidas a las
expuestas ayer por el responsable de la
sección de restauración de Caeb, Francisco
Martínez, durante la comisión de
seguimiento sobre la aplicación de la
norma. Martínez aseguró que las preguntas
más frecuentes de sus asociados son si han
de establecer una superficie mínima para
los espacios de fumadores y no fumadores,
cómo se han de señalizar ambas áreas y si
se prohibe la venta de tabaco en los
establecimientos.
Al
respecto, la consellera dijo que la Caeb y
su departamento distribuirán 7.000 soportes
de señalización de prohibido fumar. La
gerente de la Caeb, Isabel Guitart,
calificó de «fluida» la relación de la
patronal con la Conselleria en este tema y
destacó la importancia de otorgar
información, teniendo en cuenta que la ley
tiene una interpretación muy abierta.
Igualmente, subrayó que implica un cambio
de «cultura» en este tipo de negocios
dedicados a la restauración.