MIQUEL A. FONT
PALMA.- La
Sindicatura de Comptes ha detectado
múltiples irregularidades en la gestión
económica realizada por el Consell de
Mallorca en el ejercicio 2002, cuando la
institución la presidía Maria Antònia Munar
que gobernaba gracias al pacto firmado con
el PSOE, PSM y EU-Verds.
Entre otras
anomalías, la Sindicatura de Comptes, que
es el organismo que fiscaliza la actividad
financiera y contable de las instituciones
públicas de Baleares, destaca en primer
lugar que el Consell ha efectuado la
rendición de cuentas fuera de plazo, que no
ha aportado el estado de cuentas de siete
consorcios y tres fundaciones
pertenecientes a la institución insular y
que no ha presentado la memoria
demostrativa del grado de cumplimiento de
los objetivos programados.
La
Sindicatura también habla de endeudamiento
injustificado, de desfases en las
inversiones prevista en carreteras y
diversos errores de contabilidad. Se
destaca también que los créditos
extraordinarios y los suplementos de
crédito se contabilizan antes de la
publicación del acuerdo de la aprobación
definitiva.
El Consell cerró el año
2002 con una deuda de 87 millones de euros
formalizados en 22 préstamos a interés
variable y que vencen en el año 2014 Los
síndicos cuestionan en este apartado que el
Consell no ha presentado toda la
documentación relativa a la deuda y su
financiación sino que se ha limitado a
presentar un cuadro de endeudamiento
incompleto, concretamente, una simple
relación de los créditos concertados con
las entidades financieras. También se ha
detectado un desfase de 129.000 euros entre
la deuda presentada y los créditos
solicitados a las entidades financieras y
que existe una diferencia de 681.000 euros
entre la cantidad que aparece en el balance
y la cantidad de deuda
presentada.
Una de las deficiencias
más graves detectadas por los síndicos se
refiere al aumento de la deuda en el
ejercicio 2002 en 23 millones de euros que
representa un incremento respeto al
endeudamiento de 2001 del 66,2%. Ni en el
contrato de préstamos ni en los anexos de
inversiones se establece la relación de
gastos que se financian con este nuevo
endeudamiento.
Gastos sin
presupuesto
En referencia a las
cantidades pendientes de cobro, la suma
total es de 25 millones de euros de los
cuales 18 millones corresponden al
ejercicio 2002 y el resto a los ejercicios
anteriores. La lista de errores contables
sigue con gastos plurianuales. Afirman los
síndicos que el Consell no ha aprobado
ningún expediente en el que conste el
documento contable que acredite la
autorización de un gasto plurianual. Añade
que la institución insular no realiza la
contabilidad de los gastos plurianuales de
forma correcta. Tampoco se especifica en la
contabilidad de 2002 ningún compromiso de
ingreso para los ejercicios sucesivos.
Por otra parte la Sindicatura de
Comptes afirma que no dispone de la
información necesaria sobre la totalidad de
los proyectos de gasto que tienen partida
presupuestaria asignada y que carecen de
fiabilidad los importes sobre las
desviaciones de financiación que aparecen
en el resultado presupuestario y remanentes
de tesorería.
Los síndicos también
cuestionan diversas operaciones no
presupuestadas y las diferencias entre el
importe presupuestado en concepto de IRPF y
el que realmente se ha contabilizado. Entre
otras muchas irregularidades de menor
importancias, los síndicos comentan que el
inventario de bienes no cuadra con la
contabilidad.