Cala Pi ofrece un fondeadero natural que
resulta peligroso en caso de temporal y
excesivamente pequeño para las necesidades
actuales.
Sin embargo, forma parte de
un entorno bastante conservado y de gran
interés paisajístico y recreativo, por lo
que soporta una masificación importante
durante el fin de semana. Tiene una notable
riqueza en fauna y sobre todo ornitológica
que ha justificado su conversión en un
Espacio Natural Protegido.