Hemeroteca Agenda cultural Cartelera Titulares

Tienda Restaurantes De copas Loterías
 BALEARES
 24HORAS
 Opinión
 Illes Balears
 Palma
 Menorca
 Part Forana
 Deporte
 Cultura
 Ibiza y
 Formentera
 SUPLEMENTOS
 MundOcio
 La Economía
 Balear
 Fora Vila Verd
 EDICIÓN
 NACIONAL
 España
 Internacional
 Sociedad
 Economía
 Deportes
 Cultura
 Ciencia
 Tecnología
 60 segundos
 Edición
 impresa
 Catalunya
 Madrid24horas
 OTROS
 Fotos del día
 Álbum
 Vídeos
 
  Sábado, 16 de julio de 2005 Actualizado a las 01:58
 

DEIÀ / RODAJE
Un plató de cine en la Tramuntana

La directora Francesca Joseph rueda en Sóller y Deià 'Four last songs', una coproducción con un reparto internacional que incluye nombres como los de Stanley Tucci, Marisa Paredes, Emmanuelle Seigner, María Esteve o Rhys Ifans


MARCOS TORÍO

esde que el cine es cine, los guionistas reivindican salir del anonimato y ver su trabajo junto al relumbrón de actores y directores. Ellos colocan en las bocas de los intérpretes las frases que les vuelven célebres, los textos con los que moldean un trabajo gestual y sonoro que da vida a las películas. Construcción sobre palabras. La directora británica Francesca Joseph decidió rodar su segunda película dejando que los actores escribiesen la historia de sus personajes. Tenía la idea clara y la escribió ella misma, pero decidió que muchos diálogos saldrían de la cabeza y boca de los intérpretes: un guión colectivo que rueda en Sóller y Deià desde el 13 de junio bajo el título de Four Last Songs. Previamente, seleccionó para esta coproducción hispano-británica, un equipo de actores-guionistas de altura encabezado por Stanley Tucci y respaldado por nombres como Marisa Paredes, Emmanuelle Seigner, Jessica Stevenson, María Esteve, Rhys Ifans, Hugh Bonneville, Jena Malone, Karl Johnson y Virgile Bramly.

Inglés, español y francés se unen en un rodaje políglota que ayer se presentó en Deià a los medios de comunicación. Los actores van llegando de uno en uno. Se saludan, se besan, se abrazan de un modo casi familiar. María Esteve revela lo que ha sido una clave de trabajo: «Conocernos entre nosotros ha sido fundamental. Hablar mucho y convivir han hecho que las cosas surjan de modo natural». Lo requería el método de trabajo, una complicidad con la que la improvisación ha suplido al texto. «Lo hemos construido todos juntos», afirma la actriz de Mensaka o Días de Fútbol.

La película cuenta la historia de Larry (Stanley Tucci), un americano fracasado que viaja a Mallorca para organizar un concierto con el que homenajear a un reconocido compositor. Su proyecto topará con la oposición de muchos habitantes: su neurótica compañera (Jessica Stevenson), la bella musa del compositor (Emmanuelle Seigner), la amargada viuda (Marisa Paredes) o una violoncelista (María Esteve), entre otros.

Marisa Paredes reconoce que no pudo decir no, a pesar del «pánico e inseguridad» que le provocaba improvisar y rodar en inglés. «No podía negarme después de que la directora me eligiera de una forma tan rotunda», asegura. Los miedos han ido desapareciendo para dar vida a una mujer «encerrada en sí misma y llena de rencor» que suaviza su postura en un entramado de relaciones.

Una evolución similar vive el personaje de Stanley Tucci, un actor que ha ganado su prestigio en papeles de reparto y que se enfrenta a un protagonista. «Me gustó el hecho de que esté tan confundido al principio acerca de quién es y cómo la imagen de sí mismo va cambiando». El actor de cintas como Camino a la perdición o La Terminal destaca que, con este método de trabajo, «el propio actor desarrolla su personaje y decide la intensidad y el camino que va tomando».

Para Marisa Paredes no hay obstáculo que no salve la interpretación. «Cuando un actor te mira a los ojos da igual de donde venga o a donde vaya. Lo sientes de un modo directo que te llega al alma». Por eso, «la lengua es una dificultad que se debe superar y que te vuelve más vulnerable y más atento». La forma de contactar con los compañeros se vuelve más intuitiva y permite «intercambiar maneras de trabajar que enriquecen mucho».

abriendo ventanas. En situaciones como ésta, explica María Esteve, «el lenguaje corporal se vuelve muy importante» y se siente totalmente partícipe de lo que hace, «abriendo ventanas y caminos nuevos».

El toque francés corre a cargo de Emmanuelle Seigner que ha encontrado más dificultad en improvisar que en el idioma. «Me sentía muy vulnerable al principio, pero ahora me parece muy interesante y me gusta saber que he participado», asegura la musa y esposa de Roman Polanski. Mimada por el cine francés que valora su talento y requerida para embellecer cine 'made in USA', denuncia que la industria norteamericana «utiliza a las actrices europeas como pigmeos o como meros objetos», algo que tiene un «componente racista».

Estar casada con quien está no le ha afectado a la hora de que la llamen realizadoras, sin embargo, «directores con más edad y experiencia se sienten bloqueados» cuando tienen ese detalle en cuenta.

En boca de todos están los elogios al plató natural en el que ruedan. «Mallorca está siempre por descubir, tiene unos paisajes extraordinarios y una luz increíbles», dice Paredes. Tucci, Seigner, Esteve y el resto lo suscribe. Sóller y Deià estarán en los cines el próximo año.

 
   
BUSQUEDAS

Otros buscadores
 LA VIDA MÁS FÁCIL
Hemeroteca
Agenda cultural
Cartelera
Restaurantes
De copas
Busca piso
Rutas de viajes
Callejero
Farmacias
Horóscopo
Televisión
Aeropuertos
Estado de la mar
Líneas Marítimas
Teléfonos útiles
Tráfico
Gasolineras
© EL MUNDO / EL DIA DE BALEARES
Política de privacidad