GISELA
REVELLES
EIVISSA.- «Los
elevados índices de tráfico que registran
las carreteras del Aeropuerto y de Sant
Antoni justifican los desdoblamientos de
estas vías». Quien así habla es la
directora técnica de la Asociación Española
de Carretera, una entidad en la que tienen
representación, entre otros, el Ministerio
de Fomento, la Generalitat de Catalunya y
la Dirección General de Tráfico.
La
intensidad media diaria de vehículos en la
carretera de Sant Antoni fue, durante el
año pasado, de 21.719 (junto al Parque
Insular de Bomberos) y 24.152 (Can Negre).
Entre los meses de junio y septiembre, las
cifras fueron 28.650 y 31.859 vehículos,
respectivamente. Con respecto al año
anterior, la intensidad media diaria de
tráfico en esta carretera se incrementó
entre un 3,88 y un 6,11%.
En el caso
de la carretera del Aeropuerto, la
intensidad media diaria durante 2004 fue de
13.770 (pasado el cruce de Ses Salines) y
30.362 (Can Cifre) automóviles. Durante la
temporada alta, de junio a septiembre, la
intensidad fue de 18.176 y 40.078
vehículos. Estas cifras suponen un
incremento de entre el 2,66 y el 4,2% con
respecto al año anterior.
Ante estos
datos, la directora técnica de la
Asociación Española de Carretera, Elena de
la Peña, se reafirma en la idea de que «son
cifras demasiado elevadas que justifican el
desdoblamiento de estas carreteras». De la
Peña recuerda que «los desdoblamientos
deben realizarse cuando las intensidades
medias superan los 10.000 vehículos». Una
cifra que, asegura, «puede parecer baja».
Por lo que añade: «Si superan los 15.000
vehículos diarios, es cuando nosotros
creemos que deben realizarse los
desdoblamientos».
De la Peña reconoce
que este tipo de proyectos «puede generar
problemas medioambientales», pero también
tiene claro que «hoy en día existen
técnicas de reducción de impactos
avanzadísimas». Y pone como ejemplo el
desdoblamiento de la A-381, en la provincia
de Cádiz. Se trata de una carretera que
cruza de punta a punta el parque natural de
Los Alcornocales, en cuya modernización «se
han tomado medidas para preservar el medio
ambiente con muy buenos
resultados».
Esta experta de la
Asociación Española de Carretera explica
también que en cualquier red viaria se
detectan tres problemas básicos: movilidad,
seguridad y medio ambiente. En su opinión,
los problemas de seguridad son los más
graves en el caso de la red viaria
ibicenca. Y pone como ejemplo la carretera
de Sant Antoni: «Esa es la carretera que
llaman 'de la muerte' -comenta- y es un
ejemplo de carretera en la que, con un
tráfico muy elevado, se producen demasiados
accidentes. La solución en esta carretera
pasa por carriles separados para cada
sentido, que evitarían los choques
frontales».
En cuanto al medio
ambiente, De la Peña reconoce que «pone
limitaciones», pero insiste en la
posibilidad de aplicar fórmulas que
contribuyan a paliar al máximo los efectos
de los desdoblamientos. Medidas que, en el
caso de los proyectos para la modernización
de las carreteras de Sant Antoni y del
Aeropuerto, se han tomado, tal y como ha
subrayado el Govern.