La Ley de Drogodependencias y otras
Adicciones limita el consumo de tabaco en
los lugares de trabajo cerrados, los bares
y los restaurantes. Prohibe fumar en los
lugares comunes pero permite habilitar una
sala o un espacio donde sí se podrá
encender un cigarrillo.
De este modo,
los bares y restaurantes podrán disponer de
zonas delimitadas para fumadores y las
oficinas y lugares de trabajo podrán
acomodar una sala también para fumadores.
La nueva ley se centra en tres tipos
de adicciones: las drogas, el tabaco y el
juego. Respecto al tabaco hace una gran
incidencia en la prevención y obliga a las
escuelas a incluir contenidos sobre las
consecuencias negativas de fumar a sus
alumnos. Además, prohibe la publicidad de
tabaco en las inmediaciones de los centros
escolares.