El coordinador balear de
drogodependencias, Bartomeu Jaume, asegura
que es necesario «conseguir ambientes más
saludables en los lugares de ocio», algo
que incluye la «formación de los porteros,
camareros y disc jockeys» para que avisen a
los jóvenes de los efectos perjudiciales
que puede tener el alcohol sobre la
salud.
«Soy partidario de insistir en
la llamada prevención primaria, es decir
informar de todos los riesgos -tanto para
el individuo como para su entorno- de las
drogodependencias y otras adicciones y
entre otros los riesgos que conlleva el
consumo abusivo o compulsivo de alcohol»,
asegura Jaume.
«Esta prevención debe
darse en los diferentes ámbitos de
actuación, ya sea la familia y la escuela o
la comunidad pero no hay que basar todo el
programa preventivo en la mera información,
hay que hacer implicar en esta prevención a
todos los colectivos sociales», añade.
La formación de porteros, camareros
y disc jockeys está enmarcada, según Jaume,
en las actuaciones directas y específicas
en el propio ambiente recreativo e
incorpora también que los locales de ocio
cumplan los horarios y la legislación sobre
menores, así como los programas de
autoayuda y la publicidad preventiva
interna.
Sobre la elaboración de la
ley balear contra el consumo abusivo de
alcohol, Jaume indica que «por todas las
implicaciones que tiene este tema en
nuestro país (culturales, sociales,
económicas, sociosanitarias…) el tema de la
prevención del consumo abusivo o compulsivo
de bebidas alcohólicas así como las
distintas regulaciones de su venta, consumo
y patrocinio en general ha sido de tanta
importancia que, al igual que han hecho
otras 4 comunidades autónomas españolas se
ha decidido conferirle el rango de ley y no
de un apartado de una ley
general».
«Actualmente, creyendo que
el éxito final, es decir la aplicación e
inmersión de la ley en la sociedad, depende
básicamente del consenso obtenido, al ser
el tema de las drogodepedencias y
adicciones, un tema en el que debe primar
la política de Estado, hemos iniciado toda
una serie de conversaciones continuadas
para conocer los diferentes puntos de vista
de amplios y representativos sectores de la
sociedad», asegura Jaume.
Y añade:
«Será escuchando y hablando alrededor de
una mesa común y colaborando cada uno con
sus aportaciones como podremos llegar a
orquestar una efectiva y colectiva ley de
prevención del uso de las bebidas
alcohólicas», añade.